El malagueño Isidoro Arias, de 52 años, lleva ya más de tres semanas en paradero desconocido, después de que se perdiera el contacto con su velero, Islero, cuando navegaba entre Ciudad del Cabo y la isla de Santa Elena, en el Atlántico sur. Arias estaba a punto de completar la vuelta al mundo, que inició en octubre de 2001 desde Benalmádena (Málaga).
Su único hijo, Mario, de 24 años, ha solicitado al Gobierno español que envíe un avión militar de reconocimiento a la zona para tratar de localizar el barco, pero hasta la fecha no ha tenido éxito.
Por eso, el diputado socialista Miguel Ángel Heredia ha presentado esta semana en el Congreso de los Diputados dos interpelaciones al Ejecutivo sobre su actuación en este caso.
En la primera de ellas, pregunta al Gobierno "qué gestión tiene previsto realizar para conocer el paradero" de Isidoro Arias. La segunda reclama que se explique por qué no ha realizado ninguna actuación para localizarlo hasta el momento.
Mario Arias, que el lunes pasado se entrevistó en Madrid con representantes de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar), que depende del Ministerio de Fomento, se queja amargamente de la dejadez con que las autoridades han venido tratado la desaparición de su padre en el océano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2003