Los dirigentes europeos recuperaron ayer en Atenas la imagen de unidad política que quedó hecha añicos antes y durante la guerra de Irak. Los cuatro países de la Unión Europea que son miembros del Consejo de Seguridad de la ONU -Reino Unido y Francia, de forma permanente, y España y Alemania, durante dos años- presentarán hoy a los demás socios un documento en el que proponen que Europa tenga una participación clara en la reconstrucción de Irak y que la ONU asuma "un papel central" en esa tarea.
MÁS INFORMACIÓN
Además de reclamar para la UE y la ONU esos papeles protagonistas, los Quince coinciden en la necesidad de impulsar el plan de paz -conocido como hoja de ruta- para Oriente Próximo, que culminaría con un Estado palestino en 2005, y de que el presidente palestino, Yasir Arafat, acepte el nuevo Gobierno propuesto por el primer ministro, Abú Mazén.
El pragmatismo que impregnó ayer a los Gobiernos europeos quedó determinado por el encuentro del martes entre el primer ministro británico, Tony Blair, y el canciller alemán, Gerhard Schröder, y por la conversación telefónica entre el presidente francés, Jacques Chirac, y el estadounidense, George W. Bush. En Atenas, Blair, al igual que José María Aznar, el alemán Gerhard Schröder y el francés Jacques Chirac, hablaron además con Kofi Annan, secretario general de la ONU.
Atenas, en todo caso, fue ayer el escenario de la firma del Tratado de Adhesión de los 10 nuevos socios de la Unión Europea: a partir del 1 de mayo de 2004, Polonia, Letonia, Lituania, Estonia, Eslovaquia, República Checa, Eslovenia, Hungría, Chipre y Malta formarán la Europa de los Veinticinco. Hasta entonces, los recién llegados serán observadores con voz y sin voto en los órganos comunitarios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2003