Investigadores italianos han implantado con resultado positivo células madre en ratones con esclerosis múltiple que sufrían de parálisis en las patas traseras. Un tercio de los roedores ha vuelto a caminar y a recuperar el movimiento de la cola, por lo que los autores del experimento se muestran optimistas sobre su futura aplicación en humanos.
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central (SNC) que afecta al cerebro y a la médula espinal y que se caracteriza por la destrucción de la mielina, una vaina que protege los nervios compuesta de proteínas y lípidos que acelera la transmisión de los impulsos a lo largo de las células nerviosas. Este daño imposibilita que se envíen impulsos, lo que origina los síntomas de déficit neurológico, que acaban condenado al paciente a la inmovilidad y la silla de ruedas.
Las células madre, extraídas de neuronas de ratones e implantadas en roedores enfermos, han conseguido reconstruir en estos últimos, un mes después, la mielina, el tejido que recubre las neuronas y que hace que les lleguen los impulsos eléctricos.
El experimento, que se publica hoy en la revista Nature, fue presentado ayer en el hospital San Raffaele de Milán por los neurólogos Angelo Vescovi y Gianvito Martino. Martino anunció que en un par de meses se empezará a experimentar esta técnica en primates, en una fase que durará año y medio, y que se emplearán células madre extraídas de embriones humanos, en una iniciativa que cuenta con la luz verde de la Comisión Europea. "Para experimentar en humanos habrá que esperar un mínimo de cinco años, si no 10", dijo Martino. En siete de cada diez ratones se obtuvo una recuperación "significativa". En el resto fue completa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2003