La 15ª Gala por el Día Internacional de la Danza en el Teatro Albéniz de Madrid tuvo ayer su momento de tensión cuando Alberto García, bailarín y coreógrafo mexicano residente en España y director del grupo El Curro DT, leyó un duro comunicado al terminar el fragmento de su obra España de tiniebla y amapola, donde se quejó del proceder de la Comunidad de Madrid para con su propuesta.
La pieza trata del exilio y el destierro a causa de la Guerra Civil. García pretendió insertar en el programa de mano impreso por la Comunidad de Madrid para esta gala un barquito de papel donde, al desdoblarse, se encontraba el espectador con una estrella roja, los cuatro últimos versos de La Internacional y una síntesis de la odisea del exilio al final de la guerra.
La dirección del Teatro Albéniz no se opuso a que este barquito se insertara en el folleto, pero ayer un funcionario de la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid se personó en el teatro y ordenó que no se procediera a la inserción. Parte del público coreó La Internacional y al leer García su protesta, recibió una contundente ovación, lo que acentuó el carácter reivindicativo de la velada. La gala estaba dedicada a Antonio Gades, que logró conciliar de nuevo al público con un emocionado llamamiento a la responsabilidad del artista en la sociedad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de abril de 2003