Los dirigentes de Convergència i Unió (CiU) se han lanzado en tromba sobre los electores nacionalistas para advertirles de que Esquerra Republicana (ERC) ya tiene decidido pactar con Pasqual Maragall. Este mensaje, que paradójicamente deja al PP como único aliado posible de CiU, se ha convertido en uno de los ejes de la precampaña de CiU para tratar de frenar la fuga de sus electores hacia Esquerra.
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Prácticamente no pasa día en que los máximos líderes de CiU no repitan a los cuatro vientos que Esquerra tiene un pacto secreto con los socialistas. Ayer fueron el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran, y el candidato a la presidencia de la Generalitat, Artur Mas, quienes se dirigieron a los electores nacionalistas para advertirles de que el voto a Esquerra puede ser un camino para llevar a Maragall al Gobierno.
En Navàs (Bages), Mas emplazó a los simpatizantes de Esquerra a reflexionar: "Los votantes de ERC tienen que plantearse si su voto acabará sirviendo para un presidente que depende del PSOE". Y en Igualada (Anoia), Duran utilizó argumentos similares cuando subrayó que los socialistas "saben que ERC pondrá sus votos a su disposición", informa Europa Press. "Carod tiene tantas ganas de gobernar que está dispuesto a pactar con cualquiera a cualquier pecio", añadió el dirigente democristiano.
Esquerra mantendrá hasta el final su discurso de equidistancia entre CiU y el PSC - su portavoz, Joan Ridao, insistía ayer en que "todas las puertas están abiertas"-, pero la presión de CiU ha supuesto una nueva grieta en las ya tensas relaciones entre los dirigentes de las dos formaciones nacionalistas. Todos los sondeos coinciden en señalar que ERC crecerá a costa de CiU.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003