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El Museo March de Palma exhibe 'La comida frugal', de Picasso

"Este grabado es una obra maestra de Picasso, La comida frugal, de 1904. Muy rara vez ha sido expuesto; no hablo sólo de España, sino en grandes museos internacionales". El director de la Fundación March, José Luis Yuste, destacaba así la importancia individual del aguafuerte y de su exhibición estelar en la reapertura del Museo Español de Arte Contemporáneo de Palma, hasta el 12 de junio.

Esta joya del periodo rosa de Picasso, considerada por especialistas el mejor grabado del siglo XX, preside, con honores, una pared frontal en las salas de muestras temporales de la recién abierta ampliación del museo, que desde Picasso a Barceló repasa en 70 obras y 52 autores el arte español del siglo XX. Tàpies y Barceló, con cuatro obras; Chillida, con tres, y Joan Miró, con dos, destacan en el recorrido permanente.

Además de otras 27 láminas de Picasso estampadas sobre el bronce, efectuadas entre 1904 y 1915, de su primera etapa de grabador, resalta la exposición del centenar de obras de la más conocida Suite Vollard, de 1930-1936.

El marchante de Picasso editó la colección primitiva bajo la denominación Los saltimbanquis, en la que se ubican también pequeñas piezas, con imágenes figurativas, casi del tamaño de una postal o un sello. Asimismo hay elementos que están en el origen del cubismo, puntos de vista que descomponen la realidad y que en su origen ilustraron los libros de Max Jacob Saint Matorel y Le siège de Jérusalem.

Picasso añade letras (Naturaleza muerta con botella, 1912) en sus composiciones cubistas o fragmentos de periódico, el papier collé, que se interpreta como la pretensión de vincular el arte con la realidad, en su obra L´homme au chien de 1914.

El conjunto de grabados que el artista grabó para su representante Ambroise Vollard es calificado como una de las series más importantes de la historia del arte, semejantes por su amplitud y vigor a las que grabaron Rembrant y Goya.

Picasso trabajó el cobre con buril, punta seca, aguafuerte y aguatinta al azúcar, y extendió los ácidos con pincel o simplemente con una incisión para dejar limpia la línea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003