A pesar del déficit que arrastra Alicante en la especialidad de medicina nuclear -la OMS recomienda diez gammacámaras por cada millón de habitantes y la provincia alicantina sólo dispone de cinco para una población superior a los 1,5 millones- el hospital General de la capital, principal centro sanitario de la provincia, no ha incluido esta especialidad de la radiología tras su reforma. Especialistas y sindicatos critican a la Consejería de Sanidad por excluir este servicio "básico" del hospital de referencia en Alicante.
La medicina nuclear es una área especializada de la radiología que utiliza pequeñas cantidades de sustancias radioactivas para examinar las funciones y estructuras de los órganos. Se trata de un servicio básico para diagnosticar y tratar anomalías muy temprano en la progresión de una enfermedad.
Especialistas como el jefe de la sección de Medicina Nuclear del hospital de San Juan, Octavio Caballero, o sindicalistas como el responsable de Sanidad de CC OO, Salvador Roig, lamentan que Sanidad haya excluido ese servicio del hospital General de Alicante, cuyas obras de reforma acaban de concluir. Roig recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la existencia de un mínimo de diez gammacáras -aparatos para realizar los tratamientos nucleares- por cada millón de habitantes.
En Alicante sólo hay cinco, tres privadas (Medimar, Perpétuo Socorro y Hospital San Jaime de Torrevieja) y dos públicas, para una población, según el último padrón, de 1.557.968 habitantes. Para una asistencia adecuada, por tanto, Alicante debería disponer de 15 gammacámaras.
José María Latre, responsable del Servicio de Medicina Nueclar del hospital Reina Sofía de Córdoba se expresa así de rotundo: "Actualmente un hospital de tercer nivel no podría ejercer correctamente su labor asistencial, docente e investigadora sin la existencia de un servicio de medicina nuclear bien dotado. El General de Alicante es un hospital de primer nivel y ni siquiera dispone del servicio".
El General de Alicante "es uno de mejores hospitales de este país". Octavio Caballero recuerda estas palabras que la ministra de Sanidad pronunció el 29 de marzo, cuando inauguró la reforma del centro alicantino. El especialista matiza: "Es motivo de satisfacción un centro hospitalario moderno en nuestra ciudad, pero no se ha subsanado la carencia histórica de un servicio de medicina nuclear".
Caballero cree que Sanidad está a tiempo de rectificar y "no seguir condenando a los enfermos de ese hospital a desplazarse a otros lugares para hacerse una sencilla gammagrafía".
¿Cree necesario la Consejería de Sanidad que el General de Alicante disponga de este servicio? ¿Tiene intención de implantarlo en un futuro? ¿Por qué no se ha aprovechado la reforma integral del centro para incluir la medicina nuclear? Éstas y otras preguntas planteadas a la Consejería de Sanidad han obtenido como respuesta: "No entramos a valorar eso". José Manuel Carril, presidente de la Sociedad Española de Medicina Nuclear, sostiene que esta especialidad vive un momento de "franca progresión", una vez superada la etapa en la que se hablaba de "especialidad con futuro". Según este experto, el aumento en la implantación de la medicina nuclear es imparable.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003