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Marcha por la conservación de Sierra Escalona

Algo más de cien personas se dieron cita ayer en la plaza de San Miguel de Salinas para realizar desde allí una marcha reivindicativa por la Sierra Escalona. Residentes de la Vega Baja y decenas de extranjeros realizaron una marcha de ocho kilómetros desde Pilar de la Horadada hasta San Miguel. Su demanda era clara: promover la protección de las diez vías pecuarias que ahora están sometidas al olvido de la Administración y ampliar, al mismo tiempo, la extensión delimitada por la Consejería como Lugar de Interés Comunitario.

El paraje de Sierra Escalona, una estribación montañosa que se extiende por toda la franja litoral de la Vega Baja, es uno de los espacios naturales más amenazados de la provincia de Alicante. Su estratégica ubicación, próxima a un litoral masificado, y las magníficas vistas que se observan desde este privilegiado emplazamiento hacen de este entorno uno de los espacios más codiciados por los promotores inmobiliarios. Conscientes de la precaria situación en que se encuentra esta sierra, los integrantes de la plataforma por la protección de Sierra Escalona organizaron ayer una marcha de protesta por uno de los parajes más degradados de este enclave natural.

La convocatoria fue un éxito. Así lo manifestó al término del itinerario Miguel Ángel Pavón, portavoz de la plataforma, quien expresó su satisfacción por la numerosa asistencia de residentes de la comarca y extranjeros comunitarios. En total, unas 120 personas, debidamente pertrechadas con macutos y ropa deportiva, se lanzaron a la aventura de realizar una excursión intensiva por ocho kilómetros en pleno corazón de la sierra.

Los manifestantes se congregaron a primera hora de la mañana en la plaza de San Miguel de Salinas donde los convocantes desplegaron una pancarta y leyeron un manifiesto. Desde allí se fletaron dos autobuses hasta el puerto de Rabate, situado entre los municipios de Pilar de la Horadada y Orihuela, e iniciaron el trayecto por una de las diez vías pecuarias que se extienden por la sierra. El tramo escogido para desarrollar esta marcha simbólica destaca por su belleza y sorprendió gratamente a muchos excursionistas que pudieron apreciar sus vistas. "Desde esta zona, por su elevación, se avista la isla de Tabarca, la sierra de Fontcalent y hasta zonas de Murcia como Cabo de Palos. Muchas personas han quedado impresionadas por el paisaje que se divisa", relató Pavón.

El recorrido, de cuatro horas, sirvió para exigir a la Administración autonómica que promueva con urgencia la aprobación de un catálogo de vías pecuarias, cuyo esbozo inicial data de 1996 sin que hasta la fecha se haya concluido el documento. Para los miembros de esta plataforma, la redacción de este catálogo es vital porque de ello depende la conservación de los 56 kilómetros de vías pecuarias que se extienden a lo largo de la sierra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003