"No se puede comprender el mundo sin la ciencia, aunque ésta por sí misma no baste para entender al mundo contemporáneo", sostenía el Nobel austriaco Erwin Schroendinger, preocupado por el poco privilegiado lugar social que ocupaban las ciencias en la definición de la cultura en la beligerante primera mitad del siglo XX. Sin caer en pesimismos, pero con ánimo de "analizar y abordar los retos a los que se enfrenta la divulgación científica", el reconocido biólogo mexicano Antonio Lazcano, se sale del laboratorio para tratar de inocular el virus del pensamiento científico a través del curso Comunicación de la ciencia: retos, problemas y perspectivas, que comienza hoy en la Cátedra de Divulgación Científica Cañada Blanch, en colaboración con la Universitat de València. La presencia del autor de El origen de la vida y La bacteria prodigiosa en Valencia coincide con la publicación de su último ensayo en la revista Science; y con el 50º aniversario de la presentación en sociedad por parte de los científicos Watson y Crick del hallazgo de "la estructura molecular en forma de doble hélice del ADN" publicada en Nature hace exactamente medio siglo, el 25 de abril de 1953. El descubrimiento de la llamada "molécula de la vida" no sólo supuso una "revolución" en el campo de la biogenética, sino que vino a certificar la condición cambiante de unos patrones sociales, culturales y religiosos siempre en transición. Un debate al cual se abre la Cátedra con un ciclo de conferencias que arranca el 8 de mayo y continuarán hasta el 5 de junio.Antonio Lazcano propone un menú tentativo (y, por tanto, abierto) para que, durante tres semanas, los alumnos viajen hacia el conocimiento de la divulgación de la ciencia en el pasado -"desde el divertimento aristocrático al Exploratorium: los salones de escritores; pasando por la religión del progreso y la divulgación científica en el XIX, los casos de Pasteur, Faraday o Huxley"- para llegar a comprender y abordar el papel social que debe de jugar en la actualidad. Sin olvidar un hueco para el insustituible espacio en la difusión de masas ocupado por Jules Verne o Isaac Asimov (a caballo entre la ciencia-ficción y la divulgación científica). Hasta la llegada del "gran cambio experimentado con la aparición de la TV y el periodismo científico de la mano de Bronowski o Sagan".
Una revisión histórica que busca en última instancia dotar de elementos de juicio a los alumnos para que puedan después profundizar los retos que tiene que superar la divulgación científica en la actualidad, en tres áreas geográficas de EE UU, Europa o Latinoamérica, con estructuras de investigación tan diferentes como necesarias entre sí, como se ha demostrado en el gran proyecto internacional de la secuenciación del genoma.
El autor del ya emblemático libro El origen de la vida, del que se han vendido más de 480.000 copias, y fundador del Laboratorio de Microbiología, compagina su actividad científica con cursos en múltiples instituciones, desde la Universidad de Alicante al Instituto Pasteur de Paris. Lazcano se ha convertido en un referente de la aproximación de la ciencia a la sociedad actual, con participaciones estelares en dos documentales para la NASA sobre el origen de la vida o en el programa Tierra.dosmil de TVE.
Cosecha del 53
Paralelamente, la Cátedra Cañada Blanch y la Universitat de València entran de lleno en el año de la celebración del 50º aniversario del hallazgo de la estructura de la molécula del ADN, con el ciclo de conferencias La cosecha de 1953: el inicio de una revolución biológica.
Las jornadas -tendrán lugar todos los jueves a partir del 8 de mayo hasta el 5 de junio, a las 12.30 horas en el salón de actos del Campus de Burjassot- contarán con la participación de Jaume Bertranpetit, catedrático de biología de la Pompeu Fabra; Vicente Rubio, director del Instituto de Biomedicina de Valencia; Lluís Ribas, del Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona; y el biólogo y periodista científico de EL PAÍS, Javier Sampedro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003