La riqueza financiera (efectivo, depósitos, seguros, fondos, acciones, renta fija) de las familias españolas cayó el pasado año el 2,61% en relación con 2001, según datos ofrecidos por el Banco de España. Ésta es la primera vez en siete años que las familias no consiguen aumentar su ahorro financiero, que desde 1995 -año en el que se publican estas series históricas- nunca había dejado de incrementarse.
Los españoles tenían a cierre del pasado año 1,086 billones de euros en activos financieros o en efectivo, frente a los 1,115 billones de 2001. Una pérdida de riqueza financiera que contrasta, sin embargo, con el aumento del valor patrimonial que se está produciendo en el sector inmobiliario como consecuencia de la continua elevación de los precios durante los últimos cinco años.
Así, los factores que explicarían este descenso se encuentran tanto en la pujanza del sector inmobiliario que obliga a las familias a destinar más recursos a la adquisición de viviendas, así como a la crisis que viven las bolsas desde marzo de 2000. También la pérdida de poder adquisitivo por la elevada inflación de la economía española ayudaría a explicar esta situación.
Los datos del Banco de España revelan que acciones (cotizadas o no cotizadas) y fondos de inversión han sido el único apartado del ahorro financiero que experimentó un descenso el pasado año. Las familias tenían en acciones y fondos 370.830 millones de euros al cierre de 2002, un 17,7% menos que en 2001 cuando esta cifra se elevaba a 451.029 millones de euros.
La crisis de los mercados ha colocado a los depósitos bancarios y al efectivo como la primera opción de ahorro de los españoles con un volumen de 481.836 millones de euros. Así, por vez primera en seis años, las familias prefieren tener su dinero en depósitos o debajo del colchón (el efectivo creció en 11.800 millones de euros durante 2002 hasta 52.851 millones) que en Bolsa o en fondos de inversión. Los productos de seguros también crecieron de forma notable el pasado año (8%).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003