La industria química está a las puertas de enfrentarse a un profundo cambio legal que puede obligar a muchas empresas a llevar sus inversiones fuera de la Unión Europea. La Comisión presentará este miércoles un proyecto de reglamento con el que pretende introducir un nuevo sistema más severo de registro, de ensayo y autorización de las sustancias químicas para así dar un giro radical a la política seguida hasta ahora. El coste estimado de este cambio para el sector es de 32.000 millones de euros.
El sistema REACH (siglas en ingles de registro, evaluación y autorización de químicos) se aplicará en la UE a las empresas que producen o importan sustancias químicas por encima de una tonelada anual. Con este procedimiento más severo la industria, sobre todo los grandes productores, estará obligada a facilitar información más precisa sobre los riesgos de las nuevas sustancias que se pongan en el mercado y sobre las medidas que se van a adoptar para reducir los riesgos en los productos que ya se usan. Los requisitos de información se endurecen a medida que una empresa incrementa la producción.
"Los beneficios para el público en general pesarán más que los costes", afirma el proyecto de reglamento elaborado por los comisarios de Industria, Erkki Liikanen, y de Medio Ambiente, Margot Wallström. "Se trata de asegurar un equilibrio adecuado entre los objetivos económicos, sociales y medioambientales ", añade. Bruselas asegura que esta reforma permitirá mantener a la vez la competitividad de la industria europea en la escena mundial, donde Estados Unidos y Japón ocupan la cabeza del ranking mundial.
Pero incluso la propia Comisión Europea reconoce que "a corto plazo" la nueva política química "tendrá un efecto negativo en la competitividad" de la industria europea y eleva el impacto directo de la aplicación del sistema REACH a 4.000 millones de euros durante un periodo de 10 años, plazo que se necesitará para aplicar el nuevo régimen. Si se tienen en cuenta los costes indirectos, el impacto global del cambio se elevará hasta los 32.000 millones. La facturación del sector químico europeo superó los 506.268 millones de euros en 2001, un tercio del volumen de negocio mundial (1,7 billones de euros).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003