Una de las dudas que más asaltan a los padres a la hora de plantearse hablar con sus hijos de sexo es cuándo y cómo hacerlo. "Un padre tiene que hablar de sexo cuando su hijo le pregunte y cuando venga a cuento, porque salga un anuncio en la tele o están viendo una película. Todos los momentos son buenos. Es un tema que no se debe aplazar, lo más conveniente sería ir abordándolo a lo largo de los años", explica el sexólogo y experto en educación sexual, Carlos de la Cruz. Como en todo, aseguran los expertos, lo ideal sería trabajar sobre estos temas de manera conjunta entre el profesorado y los padres. Pero el caso es que en las familias un tema como el sexual pasa de puntillas. Así lo demuestra la última encuesta del Injuve de 2002 entre 1.484 personas que indica que el 67% de los jóvenes de entre 15 y 29 años reconoce que habla "poco" o "nada" con sus padres sobre sexo (anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual).
"El sexo sigue siendo un tabú en las familias, pero de manera distinta. Antes la gente creía que no había que hablar y ahora algunos padres se pasan dos pueblos al hacerlo de una manera muy seria y formal", prosigue De la Cruz. "Y lo más adecuado es hablarlo de manera natural, no hace falta ser perfectos, los padres pueden expresar dudas o ponerse colorados". Los expertos señalan que los niños tienen que percibir que a sus padres no les molesta hablar de estos temas. Además, la respuesta de éstos tiene que depender de la capacidad y necesidad que tiene el niño de conocer ciertas cuestiones. Y siempre con la verdad por delante.
No sólo de preservativos
De la Cruz explica que "en las familias es bueno hablar de otros temas aparte del preservativo, del que ya habla todo el mundo". "Se tienen que abordar criterios y valores, el disfrute de las relaciones de pareja, de si merece la pena o no... Además, es importante que los chicos se conozcan, se acepten y se expresen tal y como son". La idea que tienen los padres de los hijos sobre sexo no son tan divergentes. Hay de todo. Así, el 29,9% de los chicos afirma que coincide "casi siempre" con lo que piensan sus progenitores en cuestiones de sexo, el 30,9%, que "alguna vez", mientras que el 30,6% dice que "nunca" o "casi nunca". La edad reina de las preguntas es la infancia. En la adolescencia "si esperas a que tu hijo te pregunte, es como si esperaras a Godó", señala De la Cruz. Y afirma que en esa edad los chavales buscan información por otro lado, "pero no pasa nada, aun así hay que hablarles de educación sexual, sin forzarles y respetando sus silencios".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003