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Entrevista:JUAN JOSÉ LIZARBE (PSN-PSOE) | Candidato a la presidencia de Navarra | ELECCIONES 25M | El duelo de Navarra

"UPN no puede pactar con nadie absolutamente"

Pamplona
Miguel Sanz y Juan José Lizarbe se ven las caras por segunda vez en las urnas. El actual presidente foral y líder de UPN (Unión del Pueblo Navarro), la marca navarra del PP, parte como claro favorito para repetir la victoria, pero parece lejos de la mayoría absoluta que le daría una tranquilidad para gobernar de la que ha carecido desde que se rompiese hace dos años su pacto presupuestario con el PSN-PSOE. Navarra vive este año con las cuentas prorrogadas del ejercicio anterior. El socialista Lizarbe, en su segundo asalto a la Presidencia, confía en lograr articular en torno a su partido una suma de formaciones que eche a los regionalistas del Palacio Foral de Pamplona.

Juan José Lizarbe (Olite, 1962), secretario general del PSN-PSOE, confía en que las urnas permitan al socialismo vertebrar una alternativa al Gobierno "profundamente derechista" de Miguel Sanz. A ello puede contribuir la anulación del procedimiento legal que otorgaba automáticamente el Ejecutivo a la lista más votada.

Pregunta. El lema de su campaña habla de un presidente para Navarra. ¿Se ve ya como tal?

Respuesta. La verdad es que sí. Se vislumbra en la ciudadanía un profundo deseo de cambio político. Y del Gobierno actual ya se conoce qué ha hecho y qué no. Lo que antes era sólo posible, un cambio de Gobierno, es ahora una posibilidad real. Desde esa perspectiva, sí es verdad que nuestro programa y la estrategia de campaña se ha realizado pensando en que tendremos la responsabilidad de enfrentarnos a un proceso de investidura.

P. El consenso con otras fuerzas sería decisivo en ese proceso. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el PSN en ese diálogo?

R. No queremos quitar el protagonismo a los ciudadanos, que deben decir el día 25 qué gobierno quieren. Hacer elucubraciones previas es entrar en el juego de UPN de aludir continuamente a los pactos de los demás, tal vez porque ellos no pueden pactar absolutamente con nadie. Tenemos la capacidad de diálogo y consenso que UPN no tiene, pero debemos dejar a la ciudadanía que sea ella la que configure el mapa político.

P. UPN se desmarcó oportunamente del PP rechazando la invasión de Irak. ¿Le pasará la guerra una factura electoral?

R. Su desmarque fue tardío, con la boca pequeña y haciendo el mayor ejercicio de hipocresía política que se conoce en España en relación con esa guerra. Dijo que no en Navarra mientras en Madrid los diputados de UPN votaban junto a los del PP. Creo que a UPN le afectará su actitud ante la guerra exactamente igual que al PP.

P. ¿El PSN plantea algún cambio en el Amejoramiento ?

R. No planteamos cambios en el actual régimen foral. Creemos que hay que sacarle más jugo al Amejoramiento. Puede dar más de sí, mucho más. Hay que mejorar las relaciones con el Gobierno central y asumir plenamente las competencias pendientes. Y caben nuevas competencias.

P. Acusan al Gobierno foral de generar polémicas sobre la identidad navarra y de apropiarse de los símbolos comunitarios para no debatir de problemas reales.

R. UPN quiere dividir a los navarros, crear más crispación, no respetar la pluralidad que es vista como un problema y usar los temas sensibles para aumentar la división social. En ese terreno se intentan apropiar de forma exclusivista de los símbolos porque confunden UPN con Navarra, y Navarra es, afortunadamente, muchísimo más que UPN y su pensamiento único.

P. Tras ETA, la vivienda es el tema que más preocupa a los navarros. ¿Qué recetas tiene?

R. Nuestra primera medida de gobierno sería definir exactamente de qué superficies disponen el Ejecutivo y las restantes administraciones y cuánto suelo privado está disponible para ser edificable. A continuación, conocida la demanda, nos comprometemos a promover ese suelo para solucionar el problema. Debe ser la primera asignatura de un gobierno progresista en Navarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003