Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA POSGUERRA DE IRAK | La reconstrucción

EE UU coloca a dos ejecutivos como asesores del ministro del Petróleo

Un ex colaborador de Sadam será responsable de la industria del crudo

En su primera decisión para restaurar el orden en Irak, la Administración estadounidense encabezada por Jay Garner ha nombrado a un tecnócrata iraquí, Tamir Abas Gadban, como ministro del Petróleo del futuro Gobierno provisional. Gadban ocupó altos cargos en el Ministerio de Planificación con Sadam Husein, aunque nunca tuvo una especial significación política y desde el primer momento de la caída del régimen se mostró dispuesto a colaborar con los estadounidenses.

Paralelamente, los estadounidenses han colocado a un ex directivo de la compañía petrolera anglo-holandesa Shell como asesor del nuevo ministro. Se trata de Phillip J. Carroll, quien fuera responsable de la división americana de la multinacional y cuyo nombramiento era un secreto a voces desde hace días en Bagdad. No es la única persona relacionada con la industria petrolífera occidental que está trabajando en la capital. En el equipo de asesores de Garner se encuentra Gary Vogler, ex directivo de la estadounidense Exxon-Mobil. Por si acaso, Garner ha insistido en que el ministro iraquí será autónomo en sus decisiones. Horas después de que se hicieran públicos los nombramientos, 6.000 trabajadores, en su mayoría de los ministerios del Petróleo y Sanidad, recibían una paga de emergencia de 20 dólares por cabeza con la promesa de que la semana que viene ya se habrá pagado a unos 30.000 trabajadores públicos.

A pesar de esto, Garner no ha sido capaz de cumplir su compromiso de nombrar un Gobierno provisional en la semana que terminó ayer, ni ha logrado que los ministerios vuelvan a funcionar. Ayer, en Bagdad, la policía debía haber vuelto a las calles, pero tan sólo eran visibles algunos agentes que trataban de regular un caótico tráfico sin lograr que los conductores respetaran las mínimas normas de seguridad. Los colegios siguen prácticamente vacíos y han vuelto los saqueos en algunas zonas de la ciudad a pesar del toque de queda reinante entre las once de la noche y las seis de la mañana.

Fosa común

Mientras, una nueva fosa común de víctimas de la represión del régimen de Sadam fue descubierta ayer entre las ciudades de Babilonia y Nayaf, a unos 250 kilómetros al sur de Bagdad. Hasta ayer habían sido recuperados más de cincuenta cuerpos enterrados en tumbas sin identificar. Se trata probablemente de víctimas de la represión que siguió al fallido alzamiento de 1991, cuando los chiíes aprovecharon la derrota de Sadam Husein en la guerra del Golfo para rebelarse contra el régimen, pero fueron aplastados. Varios testigos señalaron que algunos de los esqueletos recuperados tenían impactos de bala en el cráneo y que había cuerpos de niños. En cuanto se conoció la noticia, centenares de personas procedentes de Nayaf acudieron al lugar para tratar de encontrar los restos de sus familiares desaparecidos hace 12 años.

Otros familiares no tuvieron tanta suerte. La parte del cementerio de Abu Greb dedicada a los ejecutados políticos apareció ayer cercada por los soldados estadounidenses. Fuentes militares confirmaron que allí podrían estar enterrados militares de EE UU desaparecidos durante la guerra del Golfo de 1991. Nadie fue autorizado a exhumar los restos de sus familiares y está previsto que en las próximas horas llegue a Bagdad un equipo de forenses del FBI encargado de verificar si, efectivamente, hay cuerpos de militares estadounidenses enterrados clandestinamente por la policía política de Sadam.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003