Las fiestas del Dos de Mayo terminaron ayer, pero los aficionados a las verbenas y a las zarzuelas (en la foto, el castizo barrio de Chamberí) no tendrán tiempo para guardar el traje de chulapo. En menos de una semana y en plena campaña electoral empezarán las fiestas de San Isidro, patrón de la capital. Los chiringuitos, las actuaciones y el ambiente castizo volverán a las calles y las plazas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003