El Gobierno regional permitirá a Collado Villalba desarrollar 12 hectáreas del norte de La Huerta y tres en la rotonda de Navacerrada, que hace año y medio le había exigido proteger por su valor ambiental. El Ayuntamiento villalbino interpuso entonces un recurso contencioso-administrativo contra la Comunidad de Madrid por invasión de competencias. Ahora, la Consejería de Urbanismo ha cambiado de opinión, y considera que fue demasiado estricta al interpretar los informes de Medio Ambiente, por lo que ha dado la razón al Consistorio villalbino.
Ecologistas en Acción ha denunciado las modificaciones, que, en su opinión, "significan dar la razón a intereses particulares". Todavía falta la aprobación definitiva de estas modificaciones.
En agosto de 2001, el Gobierno regional dejó en suspenso varias actuaciones del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Villalba, siguiendo las directrices de los informes realizados por la Consejería de Medio Ambiente. En ellos se exigía la inclusión de 12 hectáreas situadas al norte de La Huerta y sur de la urbanización Mirasierra en la categoría de suelo no urbanizable por su alto valor natural o paisajístico. En cuanto a la rotonda de Navacerrada, donde el municipio quiere levantar un hotel, se exigía su clasificación como suelo no urbanizable protegido. Las conclusiones de la Comunidad se publicaron en el Boletín Oficial de 5 de octubre de 2001.
Pero el 17 de marzo pasado, el alcalde villalbino, el socialista José Pablo González, recibió una carta del director general de Urbanismo y Planificación Territorial, Íñigo Sáenz de Pipaón, donde se refleja un cambio de actitud. El Gobierno regional acepta ahora que los ámbitos de suelo no urbanizable de La Huerta y Sur de Mirasierra se incluyan en la categoría de suelo preservado de desarrollo urbano.
Esta calificación, según admite la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, abre la puerta a una futura urbanización. "Para ello", puntualiza un portavoz autonómico, "será necesario realizar una modificación del plan, un procedimiento muy riguroso donde los técnicos tendrán que volver a emitir informes". En cuanto a la rotonda de Navacerrada, queda como suelo urbano.
Los ecologistas de la localidad denuncian que estas novedades pretenden "favorecer intereses inmobiliarios muy concretos y, a su vez, perjudican al medio ambiente". "Además", explican, "ignoran lo establecido por los informes técnicos vinculantes de la propia Comunidad".
Todavía falta que el Gobierno regional apruebe definitivamente los cambios, que han venido propiciados por diversos encuentros privados entre representantes municipales y autonómicos. Desde la Consejería de Urbanismo explican que a raíz de las peticiones del Ayuntamiento, los técnicos analizaron más a fondo los ámbitos afectados. "Concluimos que la Consejería de Urbanismo había sido demasiado rígida, incluso más que Medio Ambiente, que en sus informes no especificaba los grados de protección", aduce un portavoz.
Competencias municipales
El Ayuntamiento villalbino discrepó desde un principio de las conclusiones obtenidas por la Comunidad con respecto a la ordenación de su territorio. "Interfirió en competencias municipales, sin tener en cuenta que el suelo del norte de La Huerta es la única parcela que le queda a Villalba para crecer", explica el concejal de Urbanismo. Los problemas de crecimiento del municipio se deben a que el término municipal se localiza dentro de la sierra del Guadarrama. Además, por el norte, el municipio limita con el espacio protegido del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003