¿Por qué no se dicen las cosas claras? Puede entenderse que el Gobierno no las diga, pero ¡qué no las diga la oposición...!
Los recientes datos de la Encuesta de Población Activa, la EPA, han sido interpretados en el sentido de que se ha producido un récord de ocupación, lo que ha merecido jolgorios y parabienes. Lo que no se ha dicho es que eso ha sucedido con una población activa sobre población total que es de las más bajas de Europa. España tiene una población dispuesta a trabajar muy reducida, en parte por cultura, pero fundamentalmente porque no hay empleos suficientes, y no los hay porque la economía española no es capaz de crearlos. Si a esto añadimos que España tiene también una de las tasas de producción por hora trabajada más reducidas de Europa, debido a la reducida formación media de sus trabajadores y a una crónicamente baja tasa de inversión, el panorama es inquietante. España no puede crear el empleo que su población total requeriría y produce insuficientemente en cada hora trabajada por cada persona que dispone de un empleo. Ésta es la realidad, pero parece que los políticos no se enteran o no quieren enterarse.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003