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Restos de una villa romana paralizan la construcción de la autovía del Camino

La carretera, que va de Pamplona a Logroño, sigue la ruta histórica de peregrinación

La aparición de los restos de una villa romana han provocado la paralización parcial de la construcción de la llamada autovía del Camino, que unirá Pamplona y Logroño a través de Estella siguiendo el trazado de la histórica ruta de peregrinación. La autovía del Camino ha dado sus primeras sorpresas a pocas semanas del inicio de su construcción. Será la primera carretera que Navarra construida bajo el sistema de financiación del peaje en la sombra.

La adjudicataria de las obras, que debe finalizar en su integridad en cuatro años, comenzó con una amplia disposición de medios materiales y humanos su trabajo. Pero en Legarda, una población de 97 habitantes situada en la ladera sur de la sierra de El Perdón, a apenas 16 kilómetros de Pamplona, surgió la primera sorpresa.

Cuando el pasado 3 de abril las máquinas rebajaron una primera capa de tierra perfilando el surco por el que discurrirá la autovía, afloraron a lo largo de casi un centenar de metros de campos de cultivo distintos restos de lo que "tiene todo el aspecto de ser una villa romana", en palabras de Carlos Idoate, director del Servicio de Patrimonio Histórico de la institución cultural Príncipe de Viana.

Las obras se paralizaron de inmediato en ese tramo, ubicado a apenas doscientos metros de las casas del pueblo y de la actual carretera nacional 111.

La empresa adjudicataria encargó a una firma especializada en excavaciones, Navark, la realización de un informe preliminar sobre lo hallado, restos de muros bien visibles, algunos formando una curva, que delimitan varias zonas de lo que podrían ser estancias de la villa, así como fragmentos de ladrillos, cerámica y restos fósiles. Técnicos de Príncipe de Viana visitaron la zona.

En el plazo de un mes, las instituciones deben datar perfectamente los restos y decidir si los hallazgos son de envergadura suficiente como para proseguir las excavaciones o, por el contrario, pueden continuar las obras.

Sorpresa por el hallazgo

"Aún es temprano para saber exactamente de que se trata", explica Carlos Idoate. "El yacimiento tiene todo el aspecto de ser una villa romana, pero falta información. No sabemos qué dimensiones podría tener, ni su importancia", añade el responsable de Patrimonio Histórico de Príncipe de Viana, que reconoce que en la institución causó sorpresa el hallazgo dado que no se tenían datos de su posible existencia.

"Como alcalde lo que más deseo es que los restos se analicen sin prisas, con el detalle que se merecen, y que se actúe en consecuencia", afirma Silvestre Belzunegui, alcalde de Legarda. El alcalde confirma la ilusión que ha hecho en Legarda el hallazgo y recuerda que los más ancianos ya hablaban de la zona como un punto de "enterramientos", donde han ido apareciendo algunos restos humanos. "Si los restos merecen la pena, habría que conservarlos", señala Belzunegui. La segunda sorpresa de la autovía es la aparición en Gazólaz de restos de la Edad del Hierro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003