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Reportaje:

El Aurrera reclama socorro

El club vitoriano, con las cuentas embargadas, pide ayuda para no dejar en la calle a cientos de deportistas

Aitor Ocio, César Fernández de las Heras, Felipe Guréndez, Igor Jauregi, Pablo Gómez... Todos estos futbolistas de Primera División se han formado o han madurado en el Aurrera de Vitoria, uno de los clubes vascos con mayor solera, a la altura de los grandes. Ahora, sin embargo, el futuro de este semillero de deportistas está en el aire, con las cuentas embargadas y la amenaza de una posible desaparición.

Es difícil entender el deporte alavés, incluso vasco, sin el Aurrera, que acoge a cientos de deportistas de distintas disciplinas: fútbol, baloncesto, voleibol, hockey sobre patines, futbol-sala... Pero hay un riesgo cierto. El club adeuda más de 1,6 millones de euros, y la situación ha alcanzado un punto crítico. Los jugadores del equipo insignia, el de Segunda B, han protestado en las últimas jornadas porque no cobran sus sueldos desde octubre y la empresa que construía el nuevo polideportivo del club en las instalaciones de Olaranbe ha paralizado las obras.

¿Qué ha sucedido para llegar a esa situación? No es simple la respuesta. Es cierto que mantener la estructura del Aurrera resulta costoso: unos 700.000 euros anuales. Pero en los últimos años, el club lo ha sacado adelante mediante una deuda "asumible", según sus directivos. Olaranbe es un complejo espectacular, con un buen número de campos de hierba natural y otros de césped artificial que no está al alcance de la mayoría de clubes de Primera. Su último reto fue construir un polideportivo para las secciones que juegan en pista cubierta.

Para costear estas obras y el mantenimiento de las instalaciones, y para garantizar que el Aurrera continuase como patrimonio de la ciudad, Emilio Ubis, presidente del club hasta finales del año pasado, y José Ángel Cuerda, entonces alcalde de Vitoria, suscribieron un acuerdo en 1999 por el que el Aurrera donaba gratuitamente al Ayuntamiento las instalaciones de Olaranbe, tasadas entonces en unos 500 millones de pesetas.

Semanas después llegó el nuevo alcalde, Alfonso Alonso, y la situación cambió. El Aurrera percibió menos dinero del que esperaba y las relaciones se enturbiaron. En esto, también se cruzó un proyecto deportivo fallido del club, que intentó ascender a Segunda. No lo logró, con lo que sus fuentes de ingresos siguen igual, soportados por sus escasos 400 socios y el aval de los directivos.

El pago de las obras del nuevo polideportivo y otras cuestiones pendientes ha enfrentado al Ayuntamiento y al club, hasta que hace unas semanas los bancos embargaron las cuentas de la entidad.

El Aurrera pide a Alonso que satisfaga los pagos que tenía comprometidos y que aún no ha efectuado para costear las obras. Sin embargo, ahora surgen diferencias de apreciación. No se ponen de acuerdo sobre las cifras, ni tampoco sobre la cuantía de la deuda. El Ayuntamiento se niega a actuar hasta que reciba una auditoría encargada por el club, que la ha entregado esta última semana.

"La temporada no la acabamos con el dinero que tenemos", han admitido los directivos, aunque su actual presidente, Fernando Urcelay es optimista: "Espero que se saque adelante. Son 68 años de historia y creo que lo hemos hecho bien". El mantenimiento de las instalaciones está garantizado. Al fin y al cabo, son de propiedad municipal. Pero el mayor riesgo está en asegurar la continuidad de los cientos de deportistas en el club rojillo.

Y el vecino, ¿qué?

El Ayuntamiento y la Diputación han insistido constantemente al Aurrera en proponerle su fusión con el Alavés, pero nunca se ha llegado a un acuerdo entre vecinos. Desde la época de Cuerda, se les invitó a ambos a crear "una ciudad del fútbol" y unir esfuerzos. Pero nunca fructificó.

Bien por desconfianzas personales o porque sus maneras de entender el fútbol son opuestas (profesionalismo frente a trabajo de cantera), el Aurrera ha terminado confiando más en otros. Y realmente, los mejores productos del fútbol local han salido siempre de Olaranbe, más que del Alavés.

El Aurrera esta convenido hace años con el Athletic porque, a juicio de los directivos vitorianos, el club bilbaíno ofrece unas mejores contraprestaciones. Ahora, incluso está dispuesto a aportar unos 84.000 euros para ayudar en la delicada situación económica del Aurrera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003

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