El primer ministro israelí, Ariel Sharon, y su homólogo palestino, Abu Mazen, mantuvieron ayer su primer encuentro oficial, que reanudaba el diálogo institucional encaminado a poner fin a la violencia en Oriente Próximo. Acompañados por sus respectivos equipos, Sharon y Abu Mazen discutieron sobre las posibilidades de combatir conjuntamente el terrorismo y sobre la viabilidad de la Hoja de Ruta, aunque ésta todavía no ha sido aceptada por Israel. Pocas horas antes de que diera comienzo la reunión, un nuevo atentado suicida conmocionó el centro de Hebrón.
El atentado de Hebrón se cobró la vida de una pareja de colonos israelíes -ella estaba embarazada-, a la vez que un palestino armado fallecía en Beit Janun. Por la noche, otros dos palestinos murieron en un tiroteo tras penetrar en un asentamiento judío de Cisjordania.
Después de más de dos años de ignorancia recíproca y reproches mutuos, el Gobierno de Israel y la Autoridad Palestina reanudaron ayer los contactos al más alto nivel. Rodeadas de efectivos del Ejército y la Policía, las delegaciones se reunieron en las oficinas de Sharon en Jerusalén. Abu Mazen acudió acompañado de portavoz del Consejo Legislativo, Abu Alá, y del viceministro de Interior, Mohamed Dajlán, mientras Sharon estuvo asistido por su director de Gabinete, Dov Weisglass, su secretario militar, Yoav Gallant, y su asesor diplomático, Shalom Turgeman.
Al término de la reunión, el Gobierno israelí informó de que Sharon y Abu Mazen volverán a verse cuando Sharon regrese de un viaje a Estados Unidos la semana próxima.
Antes del encuentro, Abu Mazen convocó al pleno de su Gobierno para aunar posiciones, tal como ya había hecho Sharon con tres de sus ministros durante la tarde del viernes. Además de preparar la agenda de la reunión, el Gabinete palestino aprobó un plan de acción presentado por Mohamed Dajlán para la reestructuración y equipamiento de todos sus servicios de seguridad, en cumplimiento de una de las principales cláusulas que estipula la Hoja de Ruta.
La de ayer no fue la primera ocasión en que Sharon y Abu Mazen se reunían, aunque la vez anterior sólo lo hicieron de forma oficiosa. Días antes de las últimas elecciones generales, celebradas a principios de este año, en que Sharon obtuvo la mayoría absoluta, el primer ministro israelí se entrevistó de forma secreta con Abu Mazen y con el portavoz parlamentario, Abu Alá, en su rancho del Neguév. Aunque en esos momentos Abu Mazen solo representaba al Comité Ejecutivo de la OLP, ambos sentaron las bases de un encuentro futuro, encaminado a "desmilitarizar" la Intifada.
Contacto fluido
A diferencia de su relación con Yasir Arafat, Sharon siempre mantuvo un contacto fluido con Abu Mazen durante el proceso de Oslo, a quien recibió en la sede de su ministerio cuando ocupó la cartera de Asuntos Exteriores en el Gobierno de Benjamín Netanyahu, poco después de haberse negado a estrechar la mano de Arafat en las negociaciones de Wye Plantation, en EE UU.
La cumbre entre Sharon y Abu Mazen se vio precedida por un nuevo atentado suicida palestino en Hebrón. Según la oficina del portavoz militar, el terrorista actuó disfrazado de judío ultraortodoxo. Aún así, de acuerdo a la misma fuente, despertó sospechas entre los soldados que están estacionados en las inmediaciones de la Cueva de los Patriarcas, que le pidieron que se identificara. En el momento en el que se sintió descubierto, el suicida se inmoló y causó la muerte de una pareja de colonos que se hallaba a su lado.
Por otro lado, un palestino armado murió y otras veinte personas -entre ellos al menos cinco niños- resultaron heridos en la localidad de Beit Janun, situada en el noreste de la franja de Gaza, donde el Ejército israelí continúa las operaciones militares que inició este pasado jueves.
En su reunión anterior, el nuevo Gabinete palestino aceptó ayer la dimisión del titular de la cartera de Negociaciones, Saeb Erekat, que había renunciado a su cargo el día anterior tras ser excluido de la delegación de Abu Mazen en la reunión con Sharon. Aparentemente, Erekat, que llevaba casi diez años al frente del equipo de negociaciones, dimitió en señal de protesta contra las maniobras del llamado "sector reformista", al que, además de los tres anteriores, pertenece el ministro de Información, Nabil Amro, quien hizo pública la decisión del Gabinete.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de mayo de 2003