El periodista marroquí Ali Lmrabet fue trasladado ayer de la cárcel de Sale al hospital Avicennes de Rabat después de que su estado de salud experimentase un grave deterioro al concluir la tercera semana de su huelga de hambre. Lmrabet permanecerá ingresado bajo la custodia de cuatro funcionarios de prisiones que impidieron a sus abogados poder comunicarse con él.
"Denunciamos esta prohibición policial que supone una nueva violación de nuestros derechos y de los de nuestro cliente", afirmo en el pasillo del hospital Abderrahim Jamai, uno de los letrados de Lmrabet que el miércoles fue condenado a cuatro años de cárcel por ultraje al rey. El tribunal ordenó también el cierre de sus dos semanarios. Poco antes de que se conociese la sentencia, el periodista inicio una huelga de hambre.
Lmrabet, un periodista hispanófilo, era director de Demain, en francés, y de Doumane, en árabe. El tribunal le condenó por haber publicado un par de caricaturas, el presupuesto de la Casa del Rey de Marruecos, Mohamed VI, y una entrevista con un izquierdista marroquí que se declaraba republicana. Fue inmediatamente encarcelado en Sale donde compartió celda con dos asesinos.
Su condena ha suscitado una oleada de protestas en Europa y múltiples gestiones diplomáticas para obtener su liberación inmediata. Reporteros Sin Fronteras tiene previsto organizar una acción de protesta original con motivo de la próxima cumbre del Grupo de los Ocho en Evian (Francia), y a la que asistirá el rey Mohamed VI.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de mayo de 2003