El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Augusto Méndez de Lugo, presentó ayer su Memoria anual al Parlamento autonómico, donde tanto él mismo como los grupos políticos coincidieron en la necesidad de endurecer las penas contra la violencia doméstica.
Méndez de Lugo dijo en comisión parlamentaria que los casos de violencia doméstica tramitados como delito reciben condenas en un alto porcentaje pero no ocurre lo mismo con las faltas, lo que demuestra que la Justicia "no responde a las necesidades sociales para afrontar el problema".
La Justicia en estos casos, dijo Méndez de Lugo, "transmite una imagen de tolerancia hacia el agresor y de desprotección de la víctima", por lo que abogó por una reforma del Código Penal en lo referente a las faltas de maltrato familiar.
Reconoció que hay resoluciones judiciales en ese terreno "que son incomprendidas porque no se conocen los antecedentes" y otros "casos puntuales de sentencias desacertadas o demasiado benévolas, que deben ser recurridas".
Méndez de Lugo expresó también su satisfacción por el primer mes de implantación en Andalucía de los juicios rápidos, de los que se han incoado 2.711.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003