Técnicos de la Delegación de Sanidad en Girona realizaban ayer encuestas epidemiológicas para determinar las causas y los mecanismos de transmisión de un brote de gastroenteritis en Palamós (Baix Empordà) que ha superado los 50 afectados, la mayoría niños, entre los que se cuenta un menor de siete años, la única persona que permanece hospitalizada desde el miércoles. La Delegación de Sanidad, a falta de los análisis definitivos que confirmen esta hipótesis, no descarta que se trate de una gastroenteritis de origen alimentario.
La evolución de todos los afectados es favorable y su estado no reviste excesiva gravedad. Tampoco el menor hospitalizado presenta un cuadro clínico complicado. Sanidad informó ayer de que el número de afectados se mantiene estable y había remitido el ritmo de nuevos infectados.
El brote fue detectado el miércoles, cuando un grupo de alumnos del colegio Ruiz Giménez de Palamós presentaron un cuadro clínico compatible con la gastroenteritis. Los menores, de entre 3 y 12 años, tenían vómitos, fiebre, diarrea, cefaleas y dolores abdominales. La circunstancia de que un gran número de afectados pertenecieran a la misma escuela hizo pensar en una intoxicación alimentaria, pero posteriormente aparecieron algunos menores afectados que no están escolarizados en este centro docente aunque tienen hermanos en el centro. La empresa que suministra la comida a la escuela también lo hace a otros colectivos que no han sufrido ninguna indisposición.
Hasta ayer habían sido visitados en el centro de asistencia primaria de la población una veintena de escolares, mientras que el resto eran atendidos en sus propios domicilios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003