"Hacemos con Estados Unidos lo que con el chicle: lo masticamos, pero no lo tragamos". Con este dicho popular que escuchó en México resume el diseñador Enric Satué las relaciones entre los jóvenes creativos mexicanos y sus poderosos vecinos. La dialéctica entre un norte rico y sedentario y un sur pobre y emigrante se resuelve gráficamente con generosas raciones de sarcasmo, el recurso a los tópicos más trillados y un gusto combativo por los colores chillones. Por su condición fronteriza y mestiza, México ha sido este año el país invitado a la tercera edición del Fòrum Laus, que se celebra de forma paralela a la entrega de los premios.
La ocurrencia del convite promete dejar huella, por acertada. El programa se inició el martes con una actividad paralela, la estridente e irónica muestra de carteles de noveles grafistas Ábranla que lleva bala (Istituto Europeo di Disegno. Torrent de l'Olla, 208). "El diseño mexicano es inclasificable, es tan caótico y desmesurado como el propio país", afirma el comisario de la exposición, Eric Olivares.
Un libro publicado recientemente, Sensacional de diseño mexicano (Trilce Ediciones), compendia imágenes publicitarias vernáculas. La obra reúne reclamos reproducidos en lienzos, folletos, etiquetas, volantes o anuncios pintados directamente sobre el yeso de las paredes de cantinas y chiringuitos. "Estos artistas improvisados reafirman su estilo espontáneo a través de la localidad y del individualismo, resistiendo así a la homogeneización", explica la portavoz de Trilce Ediciones, Déborah Holtz. Vulgaridad, imperfección, pantomima, absurdo, improvisación, anarquía... cualquier término ajeno al academicismo es válido para definir estas manifestaciones espontáneas que en parte podrán verse desde hoy en la Capella dels Àngels dentro de la exposición Gráfica Reactiva, acto central del Fòrum Laus, que defiende la disidencia como corte de mangas al mercado. En la exposición se han recogido además otros trabajos de varios países latinoamericanos. "Las obras muestran cómo un colectivo de diseñadores parte de las raíces de su propia cultura para criticar el actual contexto internacional comandado por Estados Unidos. De esta manera abren nuevas vías creativas, alejadas de la tendencia dominante", argumenta el comisario de la exposición, Ramon Prat.
Otras actividades previstas son la charla irónica del grupo contestatario argentino Doma sobre la reciente campaña presidencial de su país y la exposición y conferencia del Colectivo Nortec, que mezcla los sonidos fronterizos de Tijuana con el grafismo autóctono. Más información en www.adg-fad.org.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003