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Crítica:CRÍTICAS

Extraños maritajes

He aquí un filme que es toda una tendencia en el cine contemporáneo para adolescentes. Samuráis es un trabajoso cruce de temática fantástica a la japonesa (el antagonista del héroe es nada menos que la reencarnación de un demonio ancestral nipón), filme de kung fu a la hongkonesa pasado por la periferia interracial parisina, para que pueda darse la típica nota sociológica identificativa (el protagonista es de origen italiano, su mejor amigo es magrebí, los colegas del barrio, negros), más unas gotas de investigación policial y un ojo puesto en la consola... no se le puede pedir más a un producto que nace con manifiesta voluntad de mestizaje certeramente dirigido a una audiencia, es de suponer, construida previamente por los videojuegos y el cine de barrio.

SAMURÁIS

Dirección: Giordano Gederlini. Intérpretes: Cyril Mourali, Maï Anh Le, Yasuaki Kurata, Saïd Serrati, Dara-Indo Oum. Género: aventuras fantásticas, Francia, Alemania, España, 2002. Duración: 90 minutos.

Aunque en realidad sí que se le puede pedir algo más. Por ejemplo, que no se limite sólo a presentar una pulida superficie de imágenes de combates mil y constantes coreografías marciales. Que, en fin, se tome alguna molestia en hacer creíble su considerablemente inverosímil propuesta narrativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003