La partida es a tres bandas, las bazas en juego son muchas y variadas y no todas las cartas están boca arriba. Los partidos del bloque de izquierda y nacionalistas han iniciado los contactos para buscar acuerdos que permitan conformar mayorías de gobierno progresistas y estables en los ayuntamientos valencianos, de acuerdo con los resultados de las elecciones municipales del 25 de mayo. El PSPV-PSOE ya ha iniciado negociaciones con el Bloc Nacionalista Valencià, por una parte, y con Esquerra Unida, por otra. Están en juego muchos ayuntamientos, algunos de importancia, como los de Gandia y Sagunto, además de cuestiones de implantación territorial y de representación institucional en las diputaciones. Pero también entran en liza aspectos personales que en determinadas localidades han generado problemas de relación entre políticos de las distintas formaciones y que a la postre pueden dificultar los acuerdos.
Los socialistas se reunieron el miércoles con los nacionalistas para poner en marcha el proceso y el próximo lunes entrarán a estudiar a fondo, caso por caso, las posibilidades existentes. Y hoy hablarán con Esquerra Unida. El secretario de Política Municipa del PSPV, Antoni Such, dijo ayer que ha encontrado una "actitud fructífera y cordial" en sus interlocutores del Bloc y de EU. "La negociación es más complicada con el Bloc" reconoció Such, "porque tiene la llave en municipios importantes".
Voluntad de acuerdo
Uno de ellos es Gandia, donde los socialistas, que en los últimos años han gobernado con el apoyo del Bloc, han visto cómo el PP les ha arrebatado la hegemonía. Ahora los nacionalistas reclaman la alcaldía y han lanzado una especie de veto a la hasta ahora alcaldesa, Josefa Frau, todo ello bajo la amenaza de votarse a sí mismos, lo que daría la vara de mando a Fernando Mut, del PP. "No entramos en vetos", dijo ayer Such al respecto. La asamblea de las agrupaciones del Bloc y Esquerra Verda de Gandia han ratificado su "voluntad de acuerdo con el PSPV" para evitar que gobierne el PP, pero insisten en que el pacto pasa por "dar la alcaldía" al candidato nacionalista, Josep Miquel Moya.
Enric Carbonell, portavoz del Bloc en la comisión negociadora, señala que "en principio" los concejales nacionalistas "no votarán a candidatos del PP". Una excepción es Pego, donde PSPV, EU y Bloc podrían unir sus fuerzas para desbancar al polémico alcalde independiente Carlos Pascual. "Pero eso no quiere decir que voten a los del PSPV", añade Carbonell, quien alude a ciertas "actitudes beligerantes" de los socialistas en algunos ayuntamientos.
EU ya ha hablado con los socialistas. Pero las relaciones con el Bloc son difíciles. Ricardo Sixto, en la comisión negociadora de la Entesa, afirmó que el principal obstáculo para cerrar acuerdos que den alcaldías a la izquierda lo están encontrando en el Bloc, del que no tienen claro "el papel que va a jugar". El dirigente de EU Voro Vila dijo que se han dirigido al Bloc, sin que haya contestado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003