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Reportaje:

El celador que se niega a abrir cadáveres

Los tribunales dan la razón a un trabajador del hospital de Sagunto que no tendrá que diseccionar más cuerpos

R. S. no tendrá que abrir más cadáveres. Este celador del servicio de anatomía patológica del hospital de Sagunto llevó a los tribunales su negativa a coger el bisturí y tanto los juzgados de lo Social como el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana le han dado la razón frente a los argumentos de la Consejería de Sanidad.

Como la gran mayoría de celadores de los distintos servicios de anatomía patológica, entre las funciones del demandante se contaban las de asistir a los médicos forenses en las autopsias, es decir, diseccionar los cadáveres para la toma de muestras de los facultativos. Esta ayuda implica seccionar la cavidad torácica y abdominal para abrir el cuerpo del fallecido y extraer las vísceras o las muestras de tejido que el médico solicite. Pero también practicar incisiones craneales: un corte de oreja a oreja por la nuca que permite dar la vuelta al cuero cabelludo y deja la cavidad ósea al aire lista para abrir un corte y extraer el tejido cerebral que se precise. Y además, coser el cadáver tras la autopsia, antes de enfundar el cuerpo en un sudario y dejarlo en el ataúd.

La ayuda implicaba rasgar la cavidad torácica y abdominal para extraer las vísceras

Sin embargo, R. S. entiende que estas prácticas excedían sus competencias, ya que le obligaban a actuar sobre el cadáver con instrumental, algo que la ley no permitía. Y los jueces le han dado la razón. Una sentencia de los juzgados de lo Social destaca que, según el estatuto del personal no sanitario al servicio de las instiuciones de la Seguridad Social de 1971, entre las funciones de los celadores se recoge que ayudarán a la práctica de necropsias en las funciones auxiliares "que no requieran hacer uso de instrumental alguno de las autopsias", aunque sí "limpiarán la mesa de autopsias y la sala". Además, un real decreto de 1995 establece una titulación de técnico superior en anatomía patológica y citológica, a cuyos titulados corresponde desde entonces la realización de necropsias bajo supervisión del facultativo, así como la recomposición del cadáver, entre otros aspectos. Esta sentencia, recurrida por Sanidad y confirmada en febrero por el TSJ, ha despertado el interés del colectivo de celadores valencianos, aunque puede plantear un importante problema en estos servicios, como apunta un forense con más de 25 años de experiencia.

La negativa de los celadores pude derivar en la falta de personal para auxiliar a los médicos ante la escasez de técnicos, muchos de los cuales "no tienen ni idea". Este especialista destaca que en la salas de autopsia es necesario personal que auxilie al médico "pero no para mirar y limitarse a limpiar la mesa y el cadáver". Cuestión distinta es, según apunta, que se tuviera que ofrecer a los celadores un complemento debido a su trabajo con el bisturí y demás instrumentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003