Los ministros de Transportes de la UE mantuvieron ayer un primer debate sobre la financiación de las infraestructuras en el que España y otros países periféricos como Holanda, Portugal, Finlandia y Dinamarca lanzaron duros ataques contra el plan de Francia y Alemania para aplicar peajes a los camioneros que usen sus carreteras. El Gobierno español advierte de que tejerá alianzas para frenar proyectos similares en otros países.
La primera consecuencia de este choque ha sido el aplazamiento sin fecha de la propuesta que debía presentar la Comisión Europea sobre tarificación de infraestructuras.
"Vamos a trabajar para que nuestra posición sea comprendida, respetada en el equilibrio global y para que nuestros intereses objetivos sean tenidos en cuenta", anunció el subsecretario de Estado de Fomento, Adolfo Menéndez, tras entrevistarse con el ministro francés de Transportes, Gilles de Robien.
El Gobierno español parte de la base de que las iniciativas francesa y alemana "son dudosas" a la hora de respetar la normativa comunitaria. Añadió que hay que evitar "políticas de hechos consumados".
Pero Gilles de Robien responde que sus ideas sobre el futuro peaje han sido "mal entendidas" y aseguró que las medidas que se quieren adoptar en Francia "no son discriminatorias" porque están destinadas a tasar a todos los camioneros que utilicen sus carreteras. Eso sí, dejó claro que las carreteras francesas hay que "mantenerlas y mejorarlas" con fondos suficientes "para que los camiones puedan circular por Europa". "Si no hay un sistema comunitario, tenemos que buscar medios alternativos", dijo ante el Consejo. Alemania y Austria le apoyan y afirman que el aumento que están registrando en el transporte por carretera en los países de tránsito debe ser financiado por todos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003