"Es un valor común, ampliamente extendido y comprendido por la opinión pública española, que en materia antiterrorista es necesario preservar la unidad de los partidos democráticos. En el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que el PSOE propuso y que firmamos junto al Gobierno y al PP, este principio inspira todos sus contenidos.
El desarrollo de la campaña electoral de las recientes elecciones municipales y los acontecimientos producidos en torno al atentado de Sangüesa del pasado día 30 de mayo reclaman, a juicio del PSOE, una seria reflexión sobre las formas y los comportamientos que el Gobierno mantiene en torno al referido principio de unidad y suprapartidismo del pacto.
Efectivamente, a lo largo de la campaña electoral, tanto usted como otros miembros del Gobierno, así como otros portavoces del PP, han acusado al PSOE de entendimiento político con quienes apoyan a los nacionalistas vascos y a su plan soberanista, aludiendo a los integrantes del Gobierno tripartito de PNV-EA-IU en Euskadi.
Como usted conoce, el PSOE se ha opuesto siempre a toda propuesta fuera de la Constitución y del Estatuto de Autonomía, de manera solemne y reiterada. Somos oposición al Gobierno nacionalista en Euskadi y ejercemos esa oposición todos los días y puntualmente, sin que ninguna ausencia de sus dirigentes haya hecho posible la aprobación del presupuesto de los nacionalistas. Durante los últimos cuatro años hemos apoyado, sin contraprestación orgánica ni partidaria alguna, a los gobiernos del PP en al Ayuntamiento y la Diputación Foral de Álava. Siempre ha primado para nosotros la unidad constitucional y los derechos que se garantizan por ser la esencia de la convivencia.
Por ello, quiero trasladarle nuestro pesar ante la utilización partidista y la manipulación informativa de que ha sido objeto el entendimiento político PSOE-IU en el resto de España, enfocada desde el plano de la realidad vasca que señalamos constituye además de un injusto falseamiento de la realidad un acto de sectarismo incompatible con los principios del Pacto por las Libertades.
Del mismo tenor son los comentarios que acompañaron el pasado sábado los actos fúnebres por los dos policías asesinados en Sangüesa. La inclusión de referencias a la negociación política entre nuestros partidos para configurar alianzas en el Ayuntamiento y la Diputación Foral de Álava, en el contexto de unos actos y de unas exequias cargadas de emoción y de duelo, constituye una nueva manipulación de sentimientos y una miserable utilización del dolor de todos en beneficio de una pretensión partidista.
Son ese tipo de declaraciones, esa política informativa que contamina los medios públicos, una vez más utilizados al servicio del poder, las que alimentan la división y generan actitudes pretendidamente espontáneas -o quizás no tanto- que conducen a la proliferación de gritos y reproches a los líderes de los partidos democráticos, dando lugar a una imagen detestable y burda que TVE, por ejemplo, destacaba en su telediario de las 3 de la tarde del pasado sábado: "El presidente fue recibido con fuertes aplausos". El líder del PSOE y de IU -como si formasen el bloque del mal- con abucheos.
¿Qué se pretende con esta política? ¿Es esto positivo y constructivo de cara al fortalecimiento de la unidad contra ETA? ¿A quién benefician estos actos?
Somos conscientes de que hemos atravesado un período electoral y que nos acercamos a otro. Comprendemos y compartimos que la actualidad política nos somete a todos a una interpretación subjetiva del principio de unidad y lealtad en materia antiterrorista. Pero consideramos denunciables estos comportamientos porque superan los límites de la autonomía partidaria y porque, en nuestra opinión, vulneran de manera flagrante la médula del pacto antiterrorista, quebrando el principio fundamental de no instrumentalizar de modo partidista la lucha contra el terrorismo.
La política también es pedagogía y es al Gobierno en mayor medida a quien le corresponde prioritariamente esa función".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003