El ruido en la zona de Huertas es insoportable. Desde que se hizo peatonal la calle, empeoró. Ahora, de jueves a domingo, les da a los gamberros por jugar con los cubos de basura como si fueran pelotas.
Y como si los residentes en la zona no tuviéramos bastante con los ruidos producidos por las sirenas de la alta oficialidad, la policía, bomberos y ambulancias, un reciente domingo, después de haber logrado pegar ojo a las cuatro de la madrugada, nos despertaron a las ocho de la mañana con altavoces que emitían una música hortera anunciando una maratón. De peatonal, nada. Huertas sigue invadida de motociclistas, ciclistas y ahora trotadores.- Juan José Ochoa. Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003