El jurado declaró ayer culpable, por siete votos a dos, al joven acusado de matar a cuchilladas a su padre en Irún el 12 de mayo de 2000. El jurado basó su decisión en la "credibilidad" de la testigo que declaró haber visto al procesado la tarde del crimen ante el portal de la vivienda de la víctima, el médico Ignacio Jesús Fernández.
La resolución añade que la minusvalía que el inculpado padece en su brazo izquierdo es compatible con la forma en que fue arrastrado el cuerpo del médico por su casa después de ser acuchillado.
El jurado, ante la "falta de credibilidad de los testigos", no se cree que la mancha de sangre del fallecido hallada en una mochila del acusado llegara allí cuando la familia fue meses después a limpiar el piso. Considera demostrado que el procesado no estuvo en casa de su padre un día antes del crimen.
Visto el veredicto, el fiscal solicitó 12 años y medio de prisión para el procesado y su ingreso en prisión. La defensa recurrirá la sentencia, por lo que pidió que su representado permanezca en libertad provisional hasta que se resuelva el recurso. El juez tomará hoy una decisión.
[La defensa del único acusado por el asesinato del cabo de la Guardia Civil Ángel Manuel Villa Villa en el cuartel bilbaíno de La Salve solicitará hoy la libertad provisional de su cliente, en prisión desde hace 18 meses, informa Vasco Press. El juez disolvió el pasado martes el jurado de la vista ante su incapacidad para acordar un fallo. El juicio no se repetirá hasta dentro de tres o cuatro meses.]
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003