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La ESA autoriza el vuelo de Pedro Duque a la estación espacial

El astronauta español volará en una Soyuz como la siniestrada en mayo

El astronauta español Pedro Duque podrá ir y volver de la Estación Espacial Internacional (ISS) el próximo mes de octubre en el nuevo modelo de nave rusa Soyuz que protagonizó una accidentada vuelta a la Tierra el pasado 4 de mayo con tres astronautas a bordo. La ESA ha dado luz verde a la misión a pesar de que los expertos rusos no han encontrado exactamente la causa de que la nave llegara en caída libre a la superficie terrestre.

El nuevo modelo Soyuz TMA ha sido aprobado por las autoridades espaciales rusas, tras dar por concluida la investigación de las causas del accidente. La comisión de investigación concluyó que no es necesario modificar la Soyuz TMA-2, que se encuentra atracada a la estación. En esta nave debe volver Pedro Duque junto con los dos miembros de la actual tripulación de la ISS, informa la Agencia Europea del Espacio (ESA).

Sin embargo, la comisión sí ha recomendado hacer modificaciones en el tercer ejemplar del nuevo modelo, la Soyuz TMA-3, que es en el que saldrá Duque de la Tierra junto a los dos astronautas de reemplazo.

"A pesar de que se han hecho recomendaciones para mejoras en vuelos futuros, no tienen consecuencias sobre los sistemas de la nueva serie TMA de naves", ha dicho Jorg Feustel-Büechl director de vuelos tripulados de la ESA. "Me alegro de que esté ya libre el camino para la nueva misión Soyuz de octubre, en cuya tripulación está el astronauta Pedro Duque de la ESA. Será una misión para relevar la actual tripulación y realizar experimentos científicos, tecnológicos y educativos". El Gobierno español paga por el vuelo de Duque 12,5 millones de euros.

La luz verde se debe fundamentalmente a que han funcionado bien todos los elementos nuevos de la Soyuz, entre ellos el sistema de aterrizaje suave.

El problema en el aterrizaje, que se produjo a 400 kilómetros del lugar previsto, en Kazajstán, se debió al fallo del sistema de guiado BUSP-M, necesario para la reentrada controlada en la atmósfera. Este sistema lee los giróscopos y acelerómetros y manda las órdenes apropiadas a los pequeños cohetes de la nave. Uno de los subsistemas del BUSP-M dio una lectura que el ordenador central consideró errónea, por lo que lo cerró y dio paso al modo balístico de reentrada. Los astronautas fueron sometidos a grandes fuerzas mientras la cápsula caía girando sin control y cuando llegaron a Tierra tardaron horas en ser localizados.

Este sistema data de 1979 y ha funcionado bien en 49 ocasiones. Ahora los técnicos no han logrado saber lo que le ha pasado, pero han estimado que la probabilidad de que se reproduzca el problema es baja, de 1 en 7.000. Las mejoras recomendadas para las Soyuz TMA incluyen disponer de un teléfono por satélite en el vuelo de regreso, reducir al mínimo la posibilidad de un error humano (un astronauta pulsó un botón erróneo, pero los rusos afirman que esto no tuvo nada que ver con el problema posterior) y mejorar el dispositivo de búsqueda tras la caída.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2003