Basada en un cómic de éxito, protagonizada por un especialista en asuntos marciales, Chow Yun-Fat, y dirigido, es la tendencia, por un director de vídeos musicales que hace aquí su debú, E l monje es un considerablemente estilizado, entretenido y un tanto truculento entretenimiento adolescente, la versión zen de una peripecia cualquiera de héroe hiperpoderoso por el que asoman malos de opereta, la denodada búsqueda de un sucesor del héroe y hasta una enigmática luchadora que guarda un extraño, impensable secreto.
Todo en El monje apunta en dos precisas direcciones: en la de construir, por un lado, un vehículo en el que se luzca el principal gancho recaudador del actual cine de aventuras, los efectos especiales de lucha y las inverosímiles coreografías de kung fu volador; y, por otro, el dejar varios hilos sueltos como para hacer creíble una continuación que, a tenor de lo visto, parece justificada.
EL MONJE
Dirección: Paul Hunter. Intérpretes: Chow Yun-Fat, Seann William Scott, Jaime King, Karel Roden, Victoria Smurfit, Marcus Jean Pirae, Mako. Género: aventuras. EE UU., 2002. Duración: 100 minutos.
Los ecos que despierta el filme son muchos -en eso consiste el actual cine de género: en la implacable utilización de arsenales temáticos y de situaciones ya ampliamente saqueados-, y no el menor resulta Kung fu, la serie televisiva de los setenta. El "buen rollito" budista de David Carradine, más el olfato de John Woo, aquí productor, se unen en una película que sin duda gustará a los amantes de este tipo de peripecias, y dejará indiferente al resto, incluido este cronista.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2003