El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Peñafiel mató ayer a tiros en la Comandancia de Albacete a dos compañeros, hirió a otro e intentó suicidarse de un disparo en la cabeza. Los hechos se produjeron poco antes de las once de la mañana. Peñafiel, que en febrero había sido relevado al frente de la Comandancia de Albacete, irrumpió en el acuartelamiento, cogió una pistola de un despacho y mató, primero, al comandante Isidoro Turrón y al médico Francisco Naharro. Luego, disparó contra el teniente coronel que lo había sustituido, Antonio Roberto Lázaro, que resultó herido grave. Peñafiel volvió la pistola contra sí y se disparó en la cabeza. Anoche se temía por su vida.
El teniente coronel había sido destituido de su puesto por pérdida de confianza de sus mandos. Por orden de la Dirección General se le habían retirado las armas y estaba pendiente de exámenes psicológicos. Durante los últimos meses había llevado a cabo una campaña en los medios locales afirmando que era víctima de una injusticia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de junio de 2003