Langostas, boas constrictor y jabalíes domésticados. Es la fauna del verano en Aragón que se hace noticia en estas semanas. La plaga de langostas que asola los pueblos del Gállego en Zaragoza ha sido una pesadilla no sólo para los agricultores, sino para los vecinos que han visto terrazas y jardines invadidos por los insectos. En Zaragoza se busca desde hace días a una boa constrictor de dos metros que se ha escapado de una tienda de tatuajes del barrio de Delicias. Su dueño, Luis Miguel Gil, está desolado, dice que no es peligrosa, que se ha criado con sus hijas y que no ataca. La boa, serpiente de verano, no aparece, y hasta la buscaban en un carrusel infantil del barrio. Y para rematar el capítulo de zoología, Gervasio Tabuenca es un agricultor del zaragozano pueblo de Villalengua que cría desde el pasado 5 de febrero a una jabalí que convive con las gallinas. Ahora ya pesa 23 kilos y de momento, aunque el otro día se dio un paseo de varias horas, regresó a la casa de sus dueños por la noche.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003