En el Palacio de la Paz de Fuengirola, un incesante trasiego, un sin fin de idas y venidas, de voces de trabajadores, de ruidos de herramientas y traslado de materiales anuncia que se está preparando algo grande. El próximo día 8 de julio comienza el Primer Festival de Teatro Musical de la Costa del Sol, un evento que reunirá grandes producciones como Peter Pan y Annie. Ambas han sido todo un éxito de taquilla en Madrid y Barcelona.
Mientras los operarios trabajan en el escenario y el patio de butacas se escuchan, de fondo, voces infantiles y canciones que nos traen recuerdos melancólicos de la niñez. Son los ensayos de las veinte niñas que lograron pasar el casting de Annie y que se convertirán, en tan solo tres semanas, en artistas de un gran clásico de Broadway. Los actores Eva Diago y Miguel Ángel Gamero hacen, en esta ocasión, también de profesores. Ellos son los encargados de integrar a estas pequeñas, que tienen entre 6 y 14 años, en el elenco del musical, formado por unos 30 profesionales.
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"Se presentaron a la prueba más de 300 niñas y hemos encontrado mucho nivel, mucho arte de la tierra y mucha ilusión por participar en esta mítica obra", cuenta Gamero. "Lo que damos aquí no son clases sino verdaderos ensayos. Aunque cogen las cosas bastante rápido tenemos poco tiempo para preparar la obra", añade el profesor.
De lunes a viernes se reúnen, en la segunda planta del Palacio de la Paz, unas siete horas diarias. La mayoría de las niñas nunca había recibido ninguna clase de canto. Por eso, los monitores les explican cómo colocar la voz y mantener la respiración para aguantar los finales de las canciones. "Ellas estudian mucho en casa, según nos cuentan las madres, y se escuchan el CD con los temas. Están muy implicadas, la verdad", asegura Gamero.
Divididas en dos grupos, ensayan las coreografías y las letras de dos números del espectáculo con un gran desparpajo. Incluso la más pequeña, María Moreno, de 6 años, se mueve con tanta soltura cómo si hubiese nacido sobre las tablas de un escenario. "Ya había bailado en este teatro con mi clase", dice. "También me gusta cantar", añade. Estudia primero de primaria y no medirá mucho más de un metro. Con sus dos coletas revolotea por toda el aula y habla con sus compañeras que la llaman campanilla.
Inés Padilla es la mayor de estas pequeñas actrices. Tiene 14 años. "Me presenté al casting porque me pareció una oportunidad única para hacer una obra como ésta", afirma Inés. "Me gusta mucho el teatro y ya había hecho alguna obra en el colegio. Me encanta representar un papel frente a mucha gente, aunque en realidad me da un poco de vergüenza".
Todas empezaron los ensayos desde cero y muchas de ellas no conocían el musical. Las que sobre el escenario serán huerfanitas desde el 16 al 19 de julio han tenido que aprender canto e interpretación. Pero lo que más trabajo les ha costado es quedarse con los pasos de las coreografías. Una de ellas, Dalia Fiani, de 10 años, ha de aprenderse además el papel protagonista, el de Annie, por si la actriz principal se pone enferma.
Dentro de unos días será la prueba de fuego para todas ellas. Se abrirá el telón y frente a cientos de espectadores tendrán que demostrar que son ya verdaderas actrices.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003