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Cascos pierde el control del PP de Gijón en un tenso congreso

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, fue derrotado el sábado en el congreso del PP de su ciudad, Gijón. Desde la transición había controlado la organización de su partido en esa localidad. El congreso local del PP con la mayor tensión y asistencia de afiliados que se recuerda, y el primero en la historia del PP gijonés en el que competían dos candidaturas, castigó al sector afín a Álvarez-Cascos, hasta ahora hegemónico, y dio la victoria a sus antagonistas, alineados con la dirección regional del PP.

Su fracaso en Gijón, la ciudad en la que fue concejal desde 1979 a 1986, priva al ministro de Fomento del control de su principal feudo político y de uno de los resortes que le habían permitido ejercer una ascendencia determinante sobre el PP en Asturias. La derrota de su candidato en Gijón acrecienta la progresiva pérdida de influencia orgánica de Álvarez-Cascos en el PP asturiano, de cuya dirección regional está distanciado.

Respaldo del 58%

Pilar Fernández Pardo, presidenta local del PP desde febrero, tras la dimisión de su antecesor, concejal y presidenta del grupo municipal, obtuvo el 58,01% de los votos en el congreso del PP gijonés -la segunda organización más importante de ese partido en Asturias- frente a la candidatura de Lucas Domingo, amigo de Álvarez-Cascos, que logró el 41,35%.

La lista de Domingo fue impulsada por el sector afín a Álvarez-Cascos para tratar de impedir la consolidación de Fernández Pardo al frente de la organización. El ministro de Fomento había hecho pública el pasado miércoles una carta de apoyo a Domingo en la que vertía duras críticas contra Pilar Fernández. Ésta aseguró contar con el apoyo de la dirección regional, que preside el senador Ovidio Sánchez, y de la totalidad del grupo municipal. La vencedora ofreció un puesto en su directiva a su contrincante, que éste aceptó.

La ascendencia de Álvarez-Cascos sobre el PP de Asturias empezó a debilitarse en 1999. El presidente regional, designado para esa responsabilidad por Álvarez-Cascos tras la fractura del PP asturiano en 1998, se ha ido distanciando gradualmente de ese ministro para acercarse al secretario general del PP, Javier Arenas, y, con menor énfasis, al vicepresidente segundo del Gobierno, Rodrigo Rato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003