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El presidente de Liberia acepta el ofrecimiento nigeriano de exiliarse

Bush evita los países más conflictivos en su primera gira por África

El presidente de Liberia, Charles Taylor, anunció ayer que ha aceptado la propuesta de asilo de su homólogo nigeriano, Olusegun Obasanjo, aunque reiteró que antes de su salida eran necesarias "acciones para evitar el caos". La renuncia de Taylor fue precedida de una llamada del secretario de Estado de EE UU, Colin Powell, al presidente nigeriano. Con esta renuncia inicia hoy George Bush su primera gira por África.

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Bush debe decidir en las próximas semanas si EE UU lidera un contingente de paz en Liberia, una nación asolada por 14 años de guerra civil. La semana pasada, Bush impuso como condición innegociable la salida del presidente Taylor. Una avanzadilla de 15 expertos estadounidenses llegará a Monrovia para evaluar el envío de tropas. La Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) ya aprobó el envío de unos 3.000 efectivos y espera que EE UU aporte una gran parte de los 2.000 soldados restantes.

Washington no ha participado en ninguna operación en África desde que hace 10 años perdiera a 18 soldados en Somalia. El Congreso, preocupado por la situación de sus tropas en Irak (150.000) y Afganistán (11.500), asegura que Bush debe esperar su visto bueno antes de tomar cualquier decisión.

Las etapas de la gira han sido cuidadosamente seleccionadas. Bush evitará lo más trágico y problemático: visitará cinco países, entre ellos Senegal, nación con una larga tradición democrática, y Suráfrica, el primer socio comercial en el continente. Además de Senegal y Suráfrica, Bush visitará Botsuana, que se encuentra en pleno crecimiento económico; Uganda, que ha conseguido logros notables en la lucha contra el sida, y Nigeria, la nación más poblada de África y el décimo productor mundial de petróleo. "Se trata de destacar cinco historias de éxito en el marco de tantos problemas", afirmó la consejera de seguridad nacional, Condoleezza Rice.

Es la tercera vez que Bush viaja a África, pero la primera como presidente; su predecesor, Bill Clinton, lo hizo en dos ocasiones, la última en 2000. La situación era entonces más estable. Ni Costa de Marfil ni Congo padecían los horrores de una guerra, y Liberia, un país fundado en 1822 por ex esclavos estadounidenses, no había empezado a desintegrarse. Bush pronunciará su primer discurso en la isla de Goree, un antiguo puesto de venta de esclavos, frente a Dakar. No tendrá la ocasión de entrevistarse con el ex presidente surafricano y premio Nobel de la paz, Nelson Mandela, que estará fuera del país, oficialmente por razones de trabajo. Mandela ha sido una de las voces más críticas contra la intervención en Irak.

El presidente estadounidense también abordará los otros problemas del continente. Llega con un programa para combatir el sida de 15.000 millones de dólares y recientemente aprobó un plan para reforzar la lucha antiterrorista en África, donde se sospecha que Al Qaeda tiene sus principales bases, de 100 millones de dólares. Otro de los objetivos será reafirmar el apoyo a la producción de alimentos modificados genéticamente como pieza clave para erradicar el hambre. Desde el punto de vista comercial, Bush viene con pocas soluciones. El mercado estadounidense sigue siendo completamente inaccesible a los productos africanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003