Esta vez, el inicio de los Sanfermines tan sólo tuvo fiesta. La normalidad, o sea, la locura de música, baile, alcohol y buen ambiente que se desata cada año, fue el gran protagonista del inicio de fiestas. La ausencia de cualquier tipo de incidencia y la reaparición de la Plaza del Castillo, uno de los lugares más significativos de la ciudad y que el pasado año estuvo en obras, marcaron las primeras horas de unas fiestas que tomarán Pamplona hasta el 14 de julio.
El acto del chupinazo en sí, fue de lo más clásico. Un "Pamploneses, pamplonesas: ¡Viva San Fermín, Gora San Fermín!" de Juan Luis Sánchez de Muniain, concejal de UPN, a voz en grito y la consiguiente explosión del cohete en el cielo de la capital navarra, dieron rienda suelta a la alegría absoluta, y en este caso, controlada de cada año. Al encargado de lanzar ese primer cohete no le tembló la voz, y sus palabras retumbaron en la Plaza Consistorial, así como en los lugares donde se habían ubicado pantallas gigantes para los que no se podían acercar al bullicio y a la agobiante concentración de gente. Entre ellos, las ciudades de Madrid y Barcelona, que organizaron en las casas de Navarra sus propios chupinazos.
Esta vez, la ausencia de incidentes se reflejó en la calle y también dentro de la propia Casa Consistorial. No como en anteriores ediciones, cuando la presencia de ediles de la izquierda abertzale, había provocado gritos y roces dentro del Ayuntamiento. Ayer, los nervios previos al lanzamiento del chupinazo entre el protagonista y sus allegados, dieron paso, a eso de las doce y un minuto, a sonrisas, euforia y un interminable rosario de brindis. Muchos deseos de que el resto de las fiestas se desarrollen sólo con los escasos problemas de la inauguración.
Ya en la calle, dos colores bañaron Pamplona desde primera hora de la mañana. El rojo y el blanco relucieron bien pronto, pero con la explosión del primer cohete de las fiestas, tomaron diferentes tonalidades. Las que iban mezclando la blancura de la ropa sanferminera con los muchos productos que se vierten en la Plaza del Ayuntamiento. Champán, vino, cola-cao, harina... Aquí, cualquier producto es bueno para expresar la alegría por el inicio de la pascua sanferminera.
Por fin! y con un improvisado remiendo de cemento, la polémica Plaza del Castillo volvió a acoger a los exiliados del chupinazo "oficial". Aquellos que huyen de la gran aglomeración de la plaza consistorial suelen buscar un poco de tranquilidad en el llamado "salón de la ciudad". El pasado año, el retraso en la polémica obra del parking impidió la celebración de las fiestas en la histórica plaza Su regreso, a pesar de su triste y gris apariencia actual, supone un pequeño soplo de aire, de oxígeno festivo y económico, para los Sanfermines.
A partir de las doce de mediodía, la locura de la celebración del chupinazo se extendió por todo el Casco Viejo y dio paso al inicio de nueve días de intensas y agotadoras fiestas que culminan la espera de numerosos pamploneses y miles de visitantes que se llegan desde los cinco continentes.
QUÉ HAGO HOY
- 08.00 Encierro de toros. Primero de las fiestas.
- 10.30 El momentico. Jota al santo en la plaza del Consejo.
- 11.00-14.00 y 18.00-21.00 ¡Menudas fiestas! Actuaciones y atracciones infantiles en la plaza Conde de Rodezno.
- 18.30 Primera corrida de la Feria del Toro. Plaza de toros.
- 23.00 Fuegos artificiales. Pirotecnia Caballer (Valencia). Parque de la Ciudadela.
- 24.00-03.00 Verbena. Orquesta Tarantella. Paseo de Sarasate.
- 00.30 Noches de espectáculo. Actuación de Los Chichos, en el parque de Antoniutti.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003