El vicepresidente del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Jesús María Caínzos Fernández, presentó ayer la dimisión de su cargo "por razones personales", según informó la entidad financiera. La decisión, que fue comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al constituir un hecho relevante en el mercado, sorprendió en el seno del banco. Caínzos, que entró en el consejo del antiguo Argentaria en 1998, continuará como consejero del BBVA, según esas fuentes.
Jesús María Caínzos aprovechó la reunión que celebraba ayer el Consejo de Administración del banco para notificar su decisión. Caínzos presentó al consejo una carta de dimisión como vicepresidente, aunque de momento se mantiene como presidente de la Comisión de Riesgos y miembro del Consejo de Administración. En la carta esgrimía razones personales en la decisión que, según fuentes de la entidad financiera, nadie sospechaba. Esas fuentes han señalado que hasta la fecha no había dado ninguna señal de que podría dejar el cargo. No obstante, señalan que recientemente ha dejado algunas responsabilidades en diferentes empresas en las que estaba involucrado de una u otra manera. Sin embargo, otras fuentes consultadas cercanas al banco, han resaltado un cierto distanciamiento del vicepresidente en los últimos meses.
Caínzos entró en Argentaria en 1998 a propuesta del vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, con el que tiene una estrecha relación de amistad, y se convirtió en uno de los hombres de confianza del presidente, Francisco González. El impulso definitivo lo recibió en la fusión con Bilbao Vizcaya en el actual BBVA al asumir el cargo de vicepresidente. Aunque su labor nunca ha sido ejecutiva, Caínzos ha acompañado a González en las negociaciones y desarrollo de los acuerdos adoptados por la entidad.
Con la marcha de Jesús María Caínzos, el banco se queda sin el único vicepresidente, ya que el consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri no ostenta esta condición. El consejo de ayer no procedió a considerar su sustitución de forma inmediata. Se espera para ocasiones posteriores y, probablemente, se proponga el nombramiento en la próxima junta general de accionistas que celebre el BBVA.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de julio de 2003