Numerosos incendios forestales continuaban ayer activos en diversas comunidades autónomas, aunque la mayor parte están bajo control. Los siniestros más importantes se han registrado en Huelva, Ávila, Cáceres y Badajoz, todos ellos controlados. Sin embargo, ayer por la tarde seguía activo el incendio declarado el jueves pasado en Buendía (Cuenca) y que saltó a la comarca alcarreña de Albalate de Zorita. Se trata de un frente único de entre 10 y 15 kilómetros que obligó a evacuar una urbanización. En Huelva, ayer seguía activo un incendio, mientras que otro fue extinguido a mediodía.
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Cuando ya parecía que la zona estaba controlada, el viento y las altas temperaturas reavivaron anoche el fuego originado entre Cuenca y Guadalajara, en un paraje en el interior de la urbanización Nueva Sierra de Madrid, donde hay 1.500 viviendas, cercana a la central nuclear José Cabrera, más conocida como central de Zorita. Las labores de extinción resultan especialmente dificultosas debido a la gran cantidad de vegetación existente.
Desde primera hora de la mañana del sábado se incrementó de forma importante la dotación aérea. Una decena de helicópteros, varios hidroaviones y dos aviones Hércules actuaron sobre el incendio. A ellos se unió numerosa maquinaria terrestre y efectivos para intentar que el fuego no alcanzara a la urbanización.
Por otro lado, el fuego provocado por un escape del basurero de Cebreros (Ávila) que se extendió al término de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) quedó prácticamente apagado a mediodía de ayer, informa Carlos de Miguel. El incendio comenzó a las 15.30 del viernes y alcanzó a El Tiemblo, por lo que los veraneantes de varias urbanizaciones tuvieron que ser evacuados. Los niños de cuatro campamentos de verano de San Martín de Valdeiglesias que fueron arrasados tuvieron que ser cobijados en esta localidad. A su paso, el fuego arrasó 10 viviendas de la urbanización Calas de Guisando (Cebreros) y tres vehículos, y causó daños en edificios y suministro de agua y electricidad.
Según la Guardia Civil, el fuego calcinó 1.500 hectáreas, de las que 900 son de arbolado y 600 de pasto, entre matorral, monte bajo y viñedos. La Junta de Castilla y León estimó los daños en 920 hectáreas, de las que 510 eran superficie forestal -arbolado y matorral- y 410 de cultivos, viñedos y pastos, a lo que hay que sumar las 372 hectáreas -80 de ellas arboladas- afectadas en la Comunidad de Madrid.
Para la extinción del fuego trabajaron numerosos efectivos, tanto de la Comunidad madrileña como de Castilla y León, entre ellos un total de 10 helicópteros y 5 aviones. Un camión de la Diputación de Ávila que acudió a apagar el fuego el viernes por la noche colisionó contra dos turismos en un accidente múltiple que se saldó con la muerte de una mujer de 62 años y 11 heridos, cuatro de ellos leves.
También seguía ayer activo, aunque prácticamente controlado, el incendio en las proximidades de la localidad pacense de Jerez de los Caballeros. En la provincia de Cáceres también estaba controlado el incendio que se originó en Valencia de Alcántara por la caída de un rayo durante una tormenta seca y avivado por el fuerte viento cálido y por la sequedad del campo.
En Jaén permanecía activo en la tarde de ayer un incendio en el pinar de Campillo de Arenas, en cuya extinción trabajan 56 especialistas de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
En Huelva, un incendio que se inició el viernes por la noche en Almonaster la Real y que seguía sin controlar, había arrasado al cierre de esta edición 1.260 hectáreas de matorral y arbolado. El fuego declarado en la localidad onubense de Valverde del Camino quedó también controlado ayer a las diez de la mañana tras arrasar 590 hectáreas de terreno. Este incendio, el mayor registrado este verano en Huelva, se declaró a las 15.15 del viernes en el paraje Camonesa y afectó a una zona de pinar, eucaliptal y matorral de los términos municipales de Valverde del Camino y Nerva. El otro incendio que permanecía activo en Huelva, en la localidad de Santa Olalla de Cala, quedó extinguido a las 13.30.
Situación de emergencia
En Valencia, la Generalitat mantuvo la situación de máxima alerta de incendios forestales en la comunidad, a excepción de las comarcas del interior de la provincia de Castellón. Estas alertas suponen la restricción en el uso del fuego y la activación de la totalidad de los efectivos humanos y materiales del Plan de Vigilancia Preventiva de la Comunidad Valenciana.
Un total de 16 comarcas catalanas presentaban ayer también un riesgo muy alto de incendio forestal, mientras que otras 13 presentan sólo riesgo alto, según informó la Dirección General de Prevención de Riesgos del Medio Natural de la Generalitat.
Una urbanización "impensable"
"Con un poco de suerte podremos salvar el 80% de la urbanización", señalaba ayer el delegado de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha, Mariano Teruel, en referencia a las zonas de vegetación de la urbanización Nueva Sierra de Madrid. Situada en la localidad alcarreña de Albalate de Zorita, tuvo que ser evacuada ante el acoso del incendio originado en Buendía (Cuenca).
Teruel reconoció la dificultad de las labores de control del fuego por la ubicación de las viviendas, entre pinares, donde este fin de semana se ha conformado una especie de caldera de fuego complicada de controlar.
Según Teruel, este tipo de urbanización, que data de los años sesenta y es una de las mayores de Europa, sería hoy "impensable" y "no se autorizaría", ya que entre otras cosas está ubicada en una zona de protección de aves (ZEPA). El delegado relató que horas antes de la madrugada del viernes al sábado, cuando parecía que la situación mejoraba, tuvieron que afrontar de nuevo momentos muy duros "y el desánimo cundió unos momentos". Durante todo el día de ayer, los cortafuegos y el agua de los embalses cercanos evitaron que el incendio empeorara.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de agosto de 2003