La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) ha reclamado pérdidas por valor de 36.260 euros (más de 6 millones de las antiguas pesetas) por los daños que, según denuncia, ha provocado el calamón común en los arrozales de L'Albufera. Para los agricultores, el calamón, también conocido como gall del canyar, una gruiforme de color azul y pico rojo parecida a la focha común pero más corpulenta (de unos 40 centímetros), provocó daños en una superficie de unas 230 hanegadas. La Consejería de Territorio y Vivienda ya ha avisado que atenderá las reclamaciones de los agricultores, en virtud de las ayudas diseñadas para atender los daños que provoque esta ave reintroducida en el Parque Natural de L'Albufera en 1995.
El calamón común, Porphyrio porphyrio, tiene una alimentación vegetal, a base de plantas acuáticas y semiacuáticas, como el carrizo o el arroz. Así, su hábitat natural lo constituyen los humedales, que en las últimas décadas han ido retrocediendo en la Comunidad Valenciana. Por ello, la Generalitat contempla unas ayudas destinadas a armonizar la convivencia de los arroceros con estas aves protegidas. Aunque sólo crían 80 parejas de calamón en L'Albufera, y otras especies (ánade azulón, gallineta común...) tienen los mismos hábitos, se suele culpar al gall del canyar de los destrozos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003