La diputada socialista en las Cortes Valencianas Consuelo Catalá afirmó ayer que el concurso público para concertar la gestión y prestación de la interrupción voluntaria del embarazo supone un "recorte de los derechos de la mujer" y señaló que el circuito integral ideado por la Consejería de Sanidad "lo único que está consiguiendo hasta el momento es insultar a la mujer y dificultarle su acceso a la sanidad pública".
Catalá recalcó que "una vez más queda patente la irresponsabilidad del consejero de Sanidad, Vicente Rambla". Al respecto, añadió que, después del vergonzoso anuncio de la puesta en marcha del circuito, "Sanidad se ha dado cuenta de que es imposible que todos los abortos puedan ser asumidos por los cinco hospitales públicos que había previsto" y ha concertado con clínicas privadas.
La diputada socialista añadió que el concurso "significa a su vez un recorte en los derechos de la mujer ya que, al parecer, sólo podrán acceder a la gratuidad de la intervención aquéllas cuyo dictamen psicológico haya sido elaborado" por uno de los cuatro psicólogos de los hospitales públicos que la consejería ha elegido. Si el PP "se empeña en reducir el número de hospitales capacitados para practicar esta intervención acabará provocando una gran saturación del servicio", agregó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003