La ola de calor del verano ha disparado la demanda eléctrica un 16,6% en lo que va de agosto. Esta subida ha provocado que el precio de la luz en el mercado mayorista, que no afecta a la tarifa que paga el pequeño consumidor, registrara su punto máximo del año. Fue, en concreto, el pasado día 5 de este mes, cuando el precio se situó en 4,986 céntimos de euro por kilovatio hora (kwh). El tirón del consumo, que básicamente se debe al uso masivo de los aparatos de aire acondicionado, roza, de forma excepcional, los máximos que se registran en las puntas de frío de invierno.
El pasado 5 de agosto se superaron incluso los precios récords anteriores, que databan del pasado 24 de julio, con 4,915 céntimos por kilovatio hora, y también los del día anterior, con 4,861 céntimos. Desde el pasado 10 de junio, se han batido los récords anuales de precios en una veintena de ocasiones, según los datos facilitados por Red Eléctrica Española (REE).
Estos precios corresponden al mercado mayorista, que se realiza a diario a través del Operador del Mercado Eléctrico (OMEL). En este mercado intervienen como ofertantes las empresas generadoras, que venden energía a las comercializadoras autorizadas, las cuales, a su vez, venden a los grandes clientes del tramo minorista. Las operaciones del OMEL determinan el llamado precio del pool, que rige el segmento liberalizado del sector eléctrico español, mientras que el resto de la actividad del sector, el segmento regulado, se rige a través de la tarifa.
La eficiencia de este mercado de los generadores de electricidad, que ofrece márgenes importantes a las compañías eléctricas, contrasta con la escasa calidad de la distribución en el mercado regulado, que se traduce en los apagones que en distintos puntos de España se vienen produciendo este verano.
Las eléctricas han reconocido recientemente su lentitud en la mejora de las redes. En este sentido, el director general de Endesa en Andalucía, José Antonio Martínez, aseguró, tras el último gran apagón de esta comunidad autónoma, que dejó sin luz a 300.000 usuarios, que "la demanda eléctrica está ahora muy por encima del nivel razonable" y reconoció que las inversiones de la empresa para mejorar su red van "por detrás" del aumento del consumo.
Otra de las interrupciones más sonadas del verano se produjo el pasado julio en Mallorca, cuando 350.000 usuarios se quedaron sin luz durante más de cinco horas afectados por un incidente que deja en muy mal lugar la imagen turística de España.
Las comunidades autónomas mantienen abiertos cientos de expedientes contra las compañías eléctricas por fallos en el suministro de energía. Sólo en Cataluña y en lo que va de año, la Generalitat ha abierto 113 expedientes a Fecsa-Endesa. En Andalucía (36 expedientes abiertos desde 2000) y en Castilla-La Mancha (25 expedientes) los fallos se multiplican y las acciones administrativas contra las empresas, también.
Compromiso de inversión
Superado el temor a los apagones por falta de capacidad de generación, gracias a la entrada en funcionamiento de nuevas centrales que funcionan con gas natural, el problema se concentra exclusivamente en la distribución. Este déficit ha obligado a las empresas a comprometer inversiones en la red por valor de 4.947 millones de euros en los próximos tres años (a Endesa e Iberdrola les corresponde el 70% de este total).
El desequilibrio territorial del sector -se genera más en la zona norte y se consume básicamente en el este, sur y Madrid- obliga a transportar la energía, en medio de un crecimiento del consumo que, en los últimos seis años, se ha incrementado casi un 40%. El uso masivo de los aparatos de aire acondicionado, que absorben gran cantidad de energía y que desprenden calor a la atmósfera, tiene mucho que ver con esta evolución.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003