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El BCE confía en que la recuperación económica de la zona euro comience en el segundo semestre del año

En el más optimista de sus informes mensuales en mucho tiempo, el Banco Central Europeo (BCE) constató ayer que hay "cada vez más motivos para esperar que la actividad económica se recupere gradualmente en el segundo semestre del año y se intensifique adicionalmente en 2004". Entre los indicios de que lo peor ya ha pasado, la autoridad monetaria cita la incipiente recuperación de los índices de confianza, el incremento de la renta disponible gracias a la evolución del tipo de cambio y la bajada de tipos y una mejora de la demanda externa que podría "compensar los efectos negativos" de la apreciación del euro.

Precisamente la moneda única volvió a apreciarse ayer frente al dólar, hasta cambiarse a 1,14 a primera hora de la tarde, uno de los valores máximos de los últimos días. La escalada del euro se produjo a pesar de los buenos datos económicos conocidos en Estados Unidos, la productividad y el paro, que deberían haber impulsado al dólar, según los analistas. El número de parados bajó en 3.000 la última semana de julio y la productividad creció un 5,7% en el segundo trimestre.

Ante la satisfactoria evolución de los precios en la zona euro -el BCE confía en alcanzar el próximo año su meta de mantener la inflación "inferior, pero cercana" al 2%-, el actual precio del dinero sigue siendo "apropiado", según el informe. En su última reunión, el 31 de julio, el Consejo de Gobierno del BCE había mantenido invariables los tipos en el 2%. Hay división de opiniones entre los analistas acerca de si lo que sigue ahora será una ulterior bajada para terminar de apuntalar la recuperación o si, por el contrario, ya se está acercando el punto de inflexión en el que los tipos de interés volverán a subir.

Factores de riesgo

Como factores de riesgo para una mejora de la coyuntura, el BCE menciona la insuficiente "corrección de los desequilibrios macroeconómicos fuera de la zona euro" (leáse los déficit en la balanza de pagos y las cuentas públicas de EE UU) y la "incertidumbre" sobre cuánto tiempo más requerirán las empresas europeas para volver a aumentar su productividad y rentabilidad.

Un capítulo del informe está dedicado a la evolución reciente del sector financiero. También aquí las noticias son buenas: "El conjunto" de los 50 mayores bancos de la zona euro "se ha adaptado sin mayores problemas" al deterioro del entorno macroeconómico y bursátil de los últimos dos años. Más aún: "Los niveles de solvencia se han mantenido muy por encima de los requerimientos regulatorios", según elogia el BCE. De todas formas, la autoridad monetaria insta a las entidades financieras a "seguir atentas", y, también en este contexto, cree que "la fortaleza financiera del sector empresarial europeo sigue siendo el mayor motivo de preocupación". En su análisis, la institución no hace referencia a casos nacionales. Sobre todo los grandes bancos privados de Alemania se vieron en serias dificultades en los últimos trimestres del año pasado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003