El Ministerio de Fomento ha atendido las recomendaciones del Ayuntamiento y la Comunidad y abrirá finalmente una estación de Cercanías en Alonso Martínez. La necesidad de aliviar el tránsito de pasajeros en la futura parada de Sol-Gran Vía obliga a Fomento a construir la segunda estación. La contrapartida es que la Comunidad será la que pague los aproximadamente 30 millones de euros que cuesten los trabajos de la nueva parada en Alonso Martínez. Sólo 900 metros separarán las dos nuevas estaciones. Fomento reconoce que aún carece de proyecto para esta estación.
La futura estación de Alonso Martínez no alcanzará las enormes dimensiones de su cercana en Sol-Gran Vía. Se aprovechará la parada ya existente del metro -líneas 5 y 10- para ensancharla y hacer hueco a los andenes de cercanías. Estos discurrirán por debajo de la plaza de Santa Bárbara hasta llegar a la calle de Hortaleza, semiesquina con la calle de San Mateo.
Su construcción responde a las peticiones del Ayuntamiento y la Comunidad, formalizadas en un informe de la Dirección General de Infraestructuras, para aliviar la circulación de pasajeros en Sol. El ministerio dirigido por Francisco Álvarez-Cascos ha accedido a esta reclamación. Sin embargo, las obras de Alonso Martínez deberán ser financiadas por la propia Comunidad de Madrid. Los primeros cálculos cifran en torno a los 30 millones de euros el coste de estos trabajos.
Legalmente, el Gobierno en funciones de Ruiz-Gallardón puede comprometer ese gasto. El Ejecutivo que resulte tras las elecciones de octubre tendría que asumir ese compromiso, salvo que al elaborar su propio presupuesto alegase que no hay suficiente dinero para acometer la obra.
La distancia entre las nuevas estaciones de Alonso Martínez y Sol, tal y como las planea Fomento, es de 920 metros por la vías del tren (850 si se traza una línea recta). Esto es aproximadamente la mitad de lo que separa Sol de Atocha o la tercera parte del espacio entre Atocha y Recoletos.
Doble composición
Un tren de doble composición (los más comunes) de cercanías mide aproximadamente 150 metros. Es decir, la distancia que tiene que cubrir un convoy que sale de Alonso Martínez para llegar a la red de San Luis, donde comienza la estación de Sol, es solamente siete veces su propia lon-gitud.
La construcción de este nuevo apeadero fue considerada inicialmente por Fomento para desaparecer más tarde. De hecho, el único proyecto constructivo que está a disposición de los afectados en la actualidad es el de la estación de Sol-Gran Vía.
El Ministerio de Fomento hizo público ayer un comunicado en el que sostiene que, aunque no existe un proyecto aprobado para la estación de Alonso Martínez, "siempre ha estado presente su realización en los planes del ministerio". El comunicado añade que "en las reuniones que mantienen los técnicos de Fomento y la Comunidad se está analizando la solución para posteriormente ser desarrollada a nivel de proyecto de construcción". Es decir, aún no hay proyecto para la estación y nadie sabe cómo será con exactitud.
El diputado socialista Modesto Nolla tachó la situación que describe el comunicado de "vergonzosa". "Reconocen que están a la espera de analizar una solución, para luego hacer un proyecto", señaló. "Es decir, no hay proyecto constructivo, faltan estudios previos y nadie sabe cuánto costará la obra, a pesar de que ya ha sido adjudicada". "¿Pero cómo van a comenzar unos trabajos de tunelación si todavía no tienen el proyecto de la estación y las constructoras tampoco han acabado el sistema constructivo, tal y como señalan en su nota oficial? Todo esto es una locura. Primero deciden comenzar los trabajos por Atocha, luego por Charmartín y ahora resulta que no hay ni planos de la estación de Alonso Martínez", se queja.
Por su parte, los vecinos de la zona de Sol piden que se desestime la idea de construir allí una estación. Un portavoz de la Asociación de Comerciantes de la calle de la Montera manifestó ayer su alegría al conocer que se abrirá una parada en Alonso Martínez, aunque cree que con ella la de Sol pierde su razón de ser. "Hay diversos motivos que hacen que sea mejor sólo una estación en Alonso Martínez: la afección en la superficie es mucho menor, no hay tanta afluencia de pasajeros y también es más baja la incidencia sobre el transporte público de la zona", explica.
Falta de razonamiento
El portavoz de la asociación destacó asimismo la ventaja de que en Alonso Martínez se encuentran las líneas 5 y 10, que recorren la ciudad de norte a sur y de este a oeste. "Para evitar el colpaso en Atocha lo trasladamos a Sol, que ya está colapsado. No acabo de encontrar una justificación a este razonamiento", señala.
En términos similares se expresó la portavoz municipal de IU, Inés Sabanés, que demandó la paralización de la estación de Sol-Gran Vía hasta determinar si es posible hacer sólo la de Alonso Martínez. "Esta estación nos parece una solución al problema de saturación de Sol. Pero ahora habrá que ver si ella sola es capaz de absorber a todos los viajeros que la vayan a utilizar. Por eso demandamos una vez más que se realice un estudio para tratar todas las alternativas posibles", comentó.
Respecto a la financiación de la nueva parada por parte de la Comunidad, Sabanés mostró sus discrepancias: "Si Fomento incluyó esta estación en su proyecto inicial, debe ser el propio ministerio quien se responsabilice de pagarla".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003