Esta noche arranca el Festival de Benicàssim con Blur, Placebo, Echo & The Bunnymen y Beth Gibbons. Se han vendido ya 23.000 abonos y casi 4.000 entradas. Un dispositivo especial vigila la carretera N-340, contigua al recinto de conciertos. Según la Guardia Civil, el FIB no suele registrar incidentes. Renfe ha dispuesto 11.000 plazas en trenes regionales y 4.000 en grandes líneas. El alcalde, el socialista Francesc Colomer, calificó la cita como "una transfusión de tolerancia" mientras cientos de asistentes afluían ayer a Benicàssim.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003