Es blasfemo hacerlo, pero no queda otro remedio para poder ver al trasluz, comparativamente, este rincón del berenjenal de la nueva comedia de Hollywood, traer aquí el recuerdo de algunos eminentes tontos del cine, como fueron (cuando se lo propusieron) gente tan lista como Harry Langdon, Danny Kaye, Budd Abbot y Stan Laurel, entre decenas de sagaces bobos llenos de gracia.
Pero ahora en Hollywood rizan el rizo y, casi pasada la moda, la infumable serie de (muy rentables, por muy cuerdas) comedias locas con que últimamente nos han machacado, nos venden como sombra suya el enjuague del tonto total y sin gracia como el dúo de Dos tontos muy tontos, ya convertido en amenaza de saga, y que ha conducido a la ridícula Cuando Larry encontró a Lloyd, segunda entrega del engendro.
DOS TONTOS MUY TONTOS II
Dirección: Troy Miller. Guión: Troy Miller y Robert Brener. Peter and Bobby Farrely (personajes). Intérpretes: Eric Christian Olsen, Derek Richardson, Rachel Nichols, Mimi Rogers. Género: comedia. Estados Unidos, 2003.
Pero los hechos cantan una canción aún más fea: si Hollywood nos ha vendido (ahí está) esta imbecilidad y nosotros se la hemos comprado, parece fácil identificar quiénes son los verdaderos tontos de la humillante comedia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003