El Ministerio de Fomento ha impuesto una sanción de 60.000 euros a la organización Greenpeace por el abordaje al buque Honour el pasado 13 de junio en aguas del puerto de Valencia como protesta por la comercialización de madera procedente de talas ilegales a gran escala. Según Greenpeace, el barco, que procedía de Camerún, pretendía descargar madera resultante de dichas talas incontroladas.
Seis activistas de Greenpeace interceptaron, con ayuda del buque insignia de la organización, el Rainbow Warrior, las maniobras de atraque del carguero procedente de África. Por ello fueron juzgados por una falta de desobediencia, ya que no atendieron a las órdenes del capitán marítimo. Pero, además, por la vía administrativa, el Ministerio de Fomento abrió un expediente sancionador en el que inicialmente requirió a Greenpeace 300.500 euros de fianza. 26 días después, el Rainbow Warrior partió del puerto una vez la organización ecologista logró que Fomento redujera esa cantidad hasta 6.000 euros.
Ayer se conoció finalmente el resultado de las diligencias practicadas por el ministerio: 60.000 euros de multa. La Administración fundamenta la sanción en "la intencionalidad manifestada durante la comisión de la infracción, el grado de alarma social producida y el peligro para la seguridad de la vida humana en el mar y marítima en general". Greenpeace impugnará la multa por considerar que no se ajusta a derecho.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003