José María Aznar inició ayer su último curso político como presidente del Gobierno y como líder del PP con una batería de proyectiles que marcarán la agenda de los próximos meses y la herencia de su sucesor. El más relevante es la respuesta al plan Ibarretxe, "que busca la independencia, pero no la libertad", dijo Aznar en el último día de sus vacaciones en Menorca. El presidente subrayó que frente a ese plan existe "un bloque compacto de demócratas españoles decididos a no aceptar el chantaje". Pero José Luis Rodríguez Zapatero, dijo, rechaza ese "frente común con el Gobierno", porque "pone sus intereses como dirigente antes que los intereses de España, de la democracia constitucional y antes incluso que los de su partido".
La negativa "de la cúpula del PSOE, con José Luis Rodríguez Zapatero a la cabeza", a unir su crítica a la del Partido Popular contra el plan Ibarretxe obtuvo la más dura andanada de Aznar como cierre de sus vacaciones de verano en Menorca. El jefe del Ejecutivo enfatizó que para hacer frente a ese plan sólo "hace falta sentido común", y que eso es lo mínimo que puede pedirse a un partido nacional como el socialista: sentido común para situar "la lealtad a la Constitución como eje de la acción política".
Criticó casi con más dureza al PSOE que al propio Partido Nacionalista Vasco, promotor de la propuesta soberanista, al dar la impresión de que los nacionalistas vascos ya han cedido totalmente a las exigencias de la organización terrorista ETA. "El Gobierno vasco está haciendo dejación de sus obligaciones", aseguró al comentar las manifestaciones con "el emblema del hacha y la serpiente" que ha autorizado el Ejecutivo de Vitoria durante este mes.
Y el plan presentado por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, es una muestra más de esa dejación. Ese proyecto no tiene, según aseguró Aznar, nada que ver con el Estatuto de Gernika, pues éste nació como "fruto del consenso y supuso que todos cedieran en sus propuestas iniciales". "Y el plan Ibarretxe pretende que solamente cedamos quienes creemos que la convivencia entre vascos debe desarrollarse en torno a la libertad individual". Según el presidente del Gobierno, no es verdad que el plan pretenda acabar con el terrorismo, lo que hace es "darle lo que pide", tras "ceder a su chantaje".
Cesión a ETA
El PNV, en opinión del presidente del Gobierno, habría cedido a la reclamación de ETA, la independencia, por la vía de "manipular y chantajear a los vascos". Aun más, Aznar considera probado que los dirigentes del nacionalismo vasco "siempre encuentran algo más urgente que hacer que enfrentarse al terror".
Y lo más grave, a juicio de Aznar, que se plantea para el inicio de este curso político, plagado de convocatorias electorales -autonómicas en Madrid, Cataluña y Andalucía, generales y europeas-, es que esa lucha contra el terrorismo no cuenta ya con la unidad sin fisuras entre el Partido Popular y el PSOE.
El motivo es que, en opinión del líder popular, "el PSOE camina a toda marcha hacia la inconsistencia política, hacia la nada programática, hacia la irrelevancia propia de quienes no tienen ninguna posición política propia sino tan sólo ambición de poder".
El ejemplo más polémico que José María Aznar expuso ayer como muestra de esa "inconsistencia" es la posición del PSOE tras el atentado del pasado martes en la sede de Naciones Unidas en la capital de Irak. El presidente sostiene que "no hay diferencias entre volar la sede de la ONU en Bagdad para que vuelva el tirano Sadam o volar una casa cuartel de la Guardia Civil para que el País Vasco se convierta en coto cerrado de los totalitarios". Todo es terrorismo, subrayó. "Y nuestra actitud frente a todo terrorismo tiene que ser la misma: firmeza, determinación clara de no ceder al chantaje y nunca conceder nada que sea reclamado a base de bombas o asesinatos".
Frente a esa definición que equipara todos los terrorismos, Aznar situó al PSOE, pero no porque crea que el primer partido de la oposición tiene una opinión distinta, sino porque mantiene que su actitud es la de "aprovechar cualquier desgracia", aunque para ello tenga que pedir "al Gobierno que cambie su política para apaciguar a los terroristas", en este caso de Irak.
Al hablar del atentado contra la sede de Naciones Unidas en la capital iraquí, José María Aznar Aznar elogió efusivamente al capitán de navío Manuel Martín-Oar, fallecido a causa de la deflagración que destruyó el hotel Canal de Bagdad. El presidente del Gobierno pidió a los militantes populares congregados en la cena de anoche en Ciutadella que rindieran "homenaje a este servidor público". Y destacó su "admiración y cariño" por la familia del militar, "que ha aceptado con enorme entereza y patriotismo su desgracia".
El líder del Partido Popular elogió al también fallecido en el atentado de Bagdad Sergio Vieira de Mello, representante de Naciones Unidas en Irak. Y defendió que ahora, tras la guerra en ese país, las potencias ocupantes busquen "un Irak reconstruido, liberado de la herencia de la dictadura de Sadam Husein y que se rija por un gobierno representativo".
"Y, bueno, me despido"
Aún no toca hablar de la sucesión porque antes de ceder el testigo hay que despedirse. Eso fue lo que hizo ayer José María Aznar en su ya tradicional cena con militantes populares en su lugar de veraneo como cierre de las vacaciones. Después de cuatro discursos, ya cerca de la medianoche, Aznar convino que ya era hora de cenar y les dijo a los suyos: "Y, bueno, me despido". Y pareció que se emocionaba un poco. Les prometió que seguirá viniendo a esta isla de vacaciones. "Porque soy un enamorado de Menorca", dijo.
Se comprometió a seguir cenando con ellos, si quieren, pero ya sin discursos, "ni como presidente del Gobierno ni como...". No acabó la frase, una práctica que no es inhabitual en él. Pero, en principio, el próximo verano sí seguirá siendo presidente del PP, pues el congreso de este partido está previsto para enero de 2005. Sí terminó otra frase, para destacar que el PP es "un proyecto que va más allá de las personas" y pedir así el respaldo implícito para su sucesor, con el objetivo de que su partido mantenga el respaldo mayoritario de los ciudadanos. Y dedicó otra más para pedir disculpas por la ausencia de Ana Botella. "Es que ahora se dedica a la política y se ha tenido que ir a Madrid".
Antes de que hablara Aznar, el presidente de Baleares, Jaume Matas, le había regalado un prolongado discurso de despedida. Matas no sólo elogió a su líder. También habló de política, es decir, criticó con abundancia de calificativos "las fantasías oníricas de Pasqual Maragall", a quien reclamó que no se arrogue el derecho de representar a Baleares. "No hable en nuestro nombre y deje de involucrarnos en aventuras ridículas", le exigió.
Matas, además, ofreció una novedosa calificación a la definición política del PP. Aseguró que representa el "centro político demo-liberal". Le faltó explicar qué es eso de ser "demo-liberal". ¿Quizá una mezcla entre democristiano y liberal? O quizá una forma de congraciarse con el sucesor, sea éste democristiano, liberal... o una cosa media.
Segundo despacho oficial con el Rey
El Rey y el presidente del Gobierno, José María Aznar, celebrarán hoy su segundo despacho oficial del mes de agosto en el Palacio de Marivent, después del cual don Juan Carlos y doña Sofía invitarán a cenar al jefe del Ejecutivo y a su esposa, Ana Botella.
Según informaron fuentes de la Casa del Rey, en este segundo despacho, cuya hora no se ha concretado, no se prevé que haya declaraciones del presidente del Gobierno. Tras el despacho oficial de Aznar con el el jefe del Estado, los Reyes posarán unos minutos con el matrimonio Aznar para los medios gráficos, sobre las nueve de la noche, antes de la cena.
El primer despacho de este mes de agosto entre el jefe del Estado y el presidente del Gobierno se celebró el pasado día 5, y en aquella ocasión Aznar se despidió personalmente de los periodistas que cubrieron la información.
Mañana está prevista la tradicional cena que la familia real ofrece a las autoridades de Baleares en el Palacio de la Almudaina, con la que concluye oficialmente la estancia estival de los Reyes en Mallorca.
Por su parte, el presidente del Gobierno iniciará mañana la visita que tradicionalmente hace a finales de agosto por Castilla y León, que incluye el almuerzo, el mismo miércoles, con los monjes de Silos, en Burgos, y la cena con militantes del PP en Quintanilla de Onésimo.
Aznar visitará el jueves las obras del tren de Alta Velocidad entre Madrid y Valladolid, en el tramo de la localidad vallisoletana de Olmedo y en el del túnel de Guadarrama, en su lado segoviano, donde el pasado 6 de agosto quedaron atrapados 34 trabajadores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de agosto de 2003